domingo, 31 de mayo de 2009

La dolarización, el FMI y los intereses creados

Rómulo López Sabando


El 9 de enero de 2001, Ecuador cumplió un año de dolarización. Fue una decisión política, abrupta y desesperada, del Presidente de la República Jamil Mahuad (demócrata cristiano y vinculado a Harvard) y de sus asesores. Nunca creyó en ella el Presidente, aunque pretendió que fuera su tabla de salvación política. Pero nada pudo, pues la vorágine, por él mismo creada, lo barrió del escenario. Doce días después admitió haber sido derrocado y desapareció.

Decretada la dolarización, como salvavidas político, el país todo la recibió con beneplácito. Se restauró la confianza. El 90% de la población sintió la recuperación de su capacidad de consumo. La demanda creció significativamente, pues el frenazo que la dolarización dio a la diaria devaluación mejoró al poder de compra y el valor adquisitivo de sus ingresos reales. Aumentó la oferta de trabajo y desaparecieron en gran volumen los vendedores ambulantes. El desempleo bajó del 14,4 % al 9%. El panorama económico mostróó entusiasmo, confianza y sobre todo se recuperó el autoestima como país. Se creyó que, al no haber más emisión de sucres, la inflación desaparecería. Los negocios se activaron y los afanes para emigrar disminuyeron. La demanda por adquirir pasaportes declinó.

Se puede afirmar que, como consecuencia de la dolarización, y en sus primeros meses, el Ecuador evidenció estabilidad económica y aparente control de la inflación. Se dijo, incluso, por encuestadoras profesionales, que hubo un crecimiento del PIB del 1.9%. Cabe tener presente que el PIB, durante el lapso de gobierno de Mahuad cayó en 50%. Es decir, de US$ 23 mil millones de dólares disminuyó a US$ 12 mil millones.

La estabilidad o anclaje del tipo de cambio, lograda con la dolarización, redujo tensiones políticas, sociales y económicas. Coincidentemente, el monopolio petrolero del Estado se benefició con el aumento mundial del precio del petróleo, que representa el 50 % de los ingresos del Estado. Desapareció el déficit fiscal crónico y el presupuesto, por primera vez, resumía superávit.

Los intereses creados y el deterioro de la oferta

Pero los monopolios de los servicios básicos (luz eléctrica, teléfonos, agua, alcantarillado y canalización de aguas, energía, combustibles domésticos e industriales, y de transporte, tráfico aéreo y uso de puertos), la desaparición de más del 50% de la banca y del 80% de las financieras y la paralización del aparato productivo, impiden el abastecimiento de productos vitales y de la oferta. Todas las estructuras de costos y precios, públicas y privadas, están sometidas a los intereses y arbitrios de los monopolios estatales. La falta de oferta estimula la carestía y la especulación que afectan a los precios al consumidor. La competencia libre es una ilusión. El congelamiento de los dineros y depósitos del público, la quiebra de la seguridad social y la desaparición de los fondos de pensiones, así como la deficiente atención médica en manos de burocracias estatales, agravan la crisis. Pasada la euforia de la inicial estabilidad causada por la dolarización, los monopolios públicos, así como los mercados cautivos de ciertos sectores privados, se negaron a asumir los costos de la crisis.

Rechazan la competencia del exterior, optan por subir los precios, acusan a la dolarización de ser la causa de la “crisis” y se niegan a reducir sus privilegios. Al contrario, mejoran sus ingresos dolarizados y reclaman el sinceramiento de los precios a niveles internacionales con el aval del FMI, antiguo adversario de la dolarización y vehemente partidario del pago de la deuda externa pública.

El señor John Thorton, Jefe de la Misión de observadores del FMI, para quien el Ecuador es sólo el Estado, impuso su criterio de que la única forma de frenar la inflación ( 6.97% en enero 2001) es reducir el déficit fiscal (pese al superávit, motivo de euforias de ministros y funcionarios) con más impuestos y, sobre todo, obligando al alza de los precios de los derivados del petróleo y de las tarifas de los otros monopolios estatales, pero sin bajar el gasto público. Sostiene que subir los precios de los combustibles es eliminar los subsidios. Y que hay que equilibrar el presupuesto...

El 19 de enero del año 2000, (nueve días después de vigente la dolarización a 25 mil sucres por dólar), se publicó en el Registro Oficial el Presupuesto del Estado (elaborado 3 meses antes) en el que el gasto público ascendía a US$ 1.950 millones de dólares, con el 60% de los ingresos en dólares provenientes del petróleo. Sin embargo, en poco menos de un año, hace pocas semanas, el gobierno y el Congreso aprobaron un gasto público para el 2001 de US$ 4.950 millones de dólares.

Las ventajas salariales y los contratos colectivos, con enormes “beneficios sociales” a favor de la burocracia estatal, son motivo de escándalos y reclamos airados por la opinión pública pero, al final, los sindicatos triunfan y hacen de la dolarización un instrumento de mayores privilegios, causando más alza de los precios al consumidor y elevación de los costos de las empresas privadas. El valor de la canasta familiar encareció de US$ 200 a US$ 307 dólares, lo que, según analistas, ha generado un déficit de consumo del 65%.

Arancel cero y desaparición de las aduanas

Yo plantee a los Gobiernos de Mahuad y Noboa que, para impedir que suban los precios, sea por costos reales o por especulación, había que ir al arancel cero al mundo y cerrar las aduanas, (legendario generador de corrupción); abrir el país a la competencia global, aumentar la oferta e inundar de abundancia los mercados, ya que mientras que la demanda crecía y la confianza iniciaba su recuperación, la oferta se mantuvo estática, por la fortaleza de los monopolios y de los mercados cautivos. Incluso algunos dirigentes de empresarios (¿empresaurios ?) que “lucharon” e impulsaron la dolarización, rechazaron el arancel cero pidiendo, en cambio, “moralizar” las aduanas, no obstante ser parte de ellas, conjuntamente con el gobierno.

Algunos empresarios quieren regresar a la política arancelaria de la CEPAL de los años 60 y 70. Unos piden “arancel flat “, es decir un margen “suficiente” para “soportar” la competencia. Otros quieren la escala del 5% al 25 %. Los importadores pelean por aranceles más bajos que los que afectan a los insumos que requiere la industria nacional, mientras el Estado mantiene contratos onerosos con “verificadoras aduaneras” e impone cláusulas de salvaguardia”, sin recordar que en 2 años el ALCA desgravará la región.

Cabe indicar que, en el CAN (Pacto Andino), ya rige el arancel cero, con limitadas excepciones.

Precisamente cuando entraron al mercado ecuatoriano arroz, azúcar, aceites y otros productos, con precios menores hasta en un 50%, fueron combatidos por productores nacionales y el Presidente cayó en la trampa de seudo pactos con los monopolios (públicos y privados) para no subir los precios de ciertos productos e impedir el ingreso de la competencia, pero que alteraron, a la postre, los precios en su beneficio ofreciendo a cambio subir los salarios, como el mínimo vital, que se incrementó en 49 dólares y 21 adicionales más que lo que se percibía en 1999, es decir, está en US$ 126 dólares mensuales sin contar otros adicionales.

¿Por qué, con dolarización, suben los precios?

Rómulo López Sabando

Ecuador se conmociona por la elevación de los precios de todos los productos y servicios. Pese a que tenemos la moneda mas dura y confiable del planeta, la capacidad de compra del ingreso en Ecuador se deteriora. Es el único país del mundo que devalúa al dólar. El dinero no alcanza. La pobreza y la emigración arrasan los hogares. O, dicho de mejor forma, la riqueza se aleja vertiginosamente. No pocos "expertos" e importantes voceros de la opinión pública, incluso redactores de prestigio, le echan la culpa del alza de los precios a la dolarización, aunque esta frenó abruptamente, con gran beneficio para el consumidor, el derrumbe de la economía y el caos social.
Lo paradójico es que esos analistas y voceros de la opinión publica, sin que ellos lo quieran, le hacen el juego a voraces monopolios, pues todas las estructuras de costos y precios dependen de la energía, de la luz eléctrica, de los teléfonos, del agua, del alcantarillado, los combustibles (gasolina, gas, diesel, búnker), la seguridad social, el transporte aéreo, etc., que están en manos del Estado, sea en monopolio directo o por el eufemismo de la concesión. Lo cierto es que la oferta es deficiente, onerosa y corrupta. El Estado Nacional protege a esos monopolios que lucran en perjuicio de los consumidores con los mercados cautivos. Igual ocurre con los monopolios privados que, denodadamente, luchan por evitar la competencia. Los pactos entre el Gobierno y los monopolios, sean públicos o privados, para dizque no subir los precios son no otro chiste sino una broma de muy mal gusto como las amenazas de los intendentes que no dan solución.
El gran responsable de que suban los precios es el propio Estado. Los precios suben por que el Gobierno ha gastado demasiado desde que se impuso la dolarización. Si se revisa el Registro Oficial en el que se publicó el Presupuesto a regir para el año 2000, el gasto publico era de un mil novecientos cincuenta (1.950) millones de dólares. Meses después, entre el Congreso y el Gobierno "debatían" para aprobar el gasto del 2001, que llegó a la escalofriante cifra de 4.950 millones de dólares. La controversia entre ex ministros era acerca de que si había o no había déficit. Pero lo cierto es que el gasto publico en el 2002 será de una cifra superior a los SEIS MIL MILLONES DE DOLARES. La pregunta es: ¿de donde sale esa escalofriante cantidad de dólares, si ya el Gobierno no puede emitir dinero?. Pues de nuevas deudas externas (FMI), de nuevas deudas internas (emisión de bonos), de mas impuestos y sobre todo del petróleo. Esto se llama inflación, aunque los que creen que saben acusen a los empresarios. La inflación, siempre causada por el gasto publico, acelera el consumismo, con más aumentos de precios que devalúan al dólar.
Si anhelamos que bajen los precios, hay que aumentar la oferta. Frenar, a rajatabla, el gasto publico, único causante de la crisis. Para ello, a mediano plazo, hay que incentivar la producción, reducir los impuestos, abrir las puertas a la inversión. A corto plazo, someter los monopolios a la competencia y eliminar los mercados cautivos. Es decir, eliminar la incompetencia, mediante el arancel cero y la inmediata desaparición de las aduanas. Es un mito aquello de que la empresa nacional sufre. Al contrario, se dinamiza y crece ante las virtudes de la competencia por la apertura de los mercados que se inundan de productos de mejor calidad y bajos precios lo que a su vez mejora a la industria nacional y la entrena para el desafió de la globalización.

Los orígenes de la corrupción


Rómulo López Sabando

En Ecuador y América Latina, que fueron estructurados administrativa y económicamente por España y Portugal e inspirados políticamente por Francia, la corrupción agiganta la pobreza. La explotación de las riquezas naturales fue y es aprovechada por grupos familiares y, sobre todo, por aquellos que, al igual que en la Colonia, compraban los cargos públicos. Lo que ahora llamamos corrupción, fue en las Monarquías europeas, la vigencia de un sistema de administración pública que depende verticalmente del Poder del Estado. Las guerras por la independencia “nos liberaron de España y Portugal” pero nos mantienen esclavizados a un sistema idéntico de administración colonial, centralista generador de corrupción que perjudica al país y hasta la misma Capital. Los libertarios del Norte fueron diferentes. No solo rompieron con el Estado colonial ingles sino que instauraron las bases de la libertad y los derechos del hombre por sobre el Poder del Estado. Esta es una diferencia de por qué Latinoamérica es más corrupta. Desde que Colón y sus conquistadores pusieron pie en tierra, el Estado monárquico fue, en las colonias del sur, dueño absoluto de los derechos de soberanía, de propiedad, de libertad, de vida y hasta del honor de las personas. Solo los Reyes y sus servidores podían disfrutar de los derechos básicos y tenían el privilegio de conceder y repartir toda clase de canonjías. La monarquía vigente en España e ideológicamente contraria a la producción, hizo del nuevo mundo y sus habitantes (después de la feroz conquista con la que sometió a los aborígenes) simples proveedores de riqueza sin retorno. Las colonias eran buenas para abastecer de riquezas, metales preciosos (oro, plata etc). Toda posición, religiosa, educativa, económica, social o política estaba supeditada a la voluntad del soberano y de sus cortesanos. No existían los derechos, como valor intrínseco y propio de la persona. Ellos eran otorgados por la Corona. Los derechos de propiedad, posesión, uso y goce de bienes de toda índole no eran resultado del trabajo sino de privilegios otorgados por el Rey. Las oportunidades de tener un ingreso derivado del trabajo así como toda actividad lucrativa se lograba comprando al Gobierno protección y monopolios. La única herramienta para vivir, hacer fortuna y hasta para sobrevivir era lo que, ahora, en economía se denomina “rent seekers”, -buscadores de rentas, tramitaciones, cabildeo, etc. El trabajo resultaba del sometimiento al “stablishment” es decir al Rey y a sus cortesanos. Las monarquías europeas practicaban el mercantilismo del siglo XV cuyos vectores intelectuales (Montaigne, Colbert y otros) sostenían que la riqueza estaba basada en la posesión de metales preciosos, oro, plata y no en el intercambio, en la producción o en la creatividad intelectual. Las “colonias” fueron organizadas para nutrir a los imperios europeos de materia prima, metales preciosos, esclavos, productos tropicales y materiales exóticos; y, como mercado, para que absorban los productos europeos. Las monarquías europeas impusieron en “sus” colonias el “mercantilismo” cuyo paradigma es que la economía es un juego de suma cero. Solo gana el vendedor. Según esta teoría, el comprador, que es explotado, se perjudica, pues la riqueza es estática. No entendían a las empresas productivas. Aquello de la “balanza comercial”, que aun se mantiene en Ecuador, es un mito obsoleto derivado del dogma Montaigne que dice que es bueno exportar pero malo importar. Es decir, es bueno guardar pero es malo consumir. Solo consume el que tiene privilegios. Los pobres están obligados a consumir con recargos tributarios y sin derecho a elegir. Así como los derechos a la vida y a la libertad eran condicionados a la voluntad del Estado español, los derechos de propiedad no se derivaban de la voluntad de las partes en transacciones normales ni se aceptaban si eran provenientes del éxito económico sino en función de los permisos previos estipulados en “estatutos”. La competencia no fue permitida pues solo el Estado asignaba la producción a su arbitrio, pues era el dueño de los monopolios de luz, transporte, comunicaciones, alcohol, sal, tabaco, (estancos) azúcar de caña, trigo, incluso del mercurio para trabajar en las minas de plata, que los vendían o concesionaban a amigos y parientes. Y este sistema, que sigue vigente, es la fuente primaria de la corrupción.

“TO BE or NOT TO BE”

Rómulo López Sabando


El dilema de Ecuador y del tercer mundo, al nivel de sus elites, es un problema de visión. ¿Qué es lo más importante?
¿El ser humano o el Estado? Ser o no ser. Quienes creemos en el individuo, en sus derechos (humanos) pensamos que esa abstracción intelectual denominada Estado debe estar al servicio del hombre y no el hombre al servicio del Estado. Por ello defendemos los principios de propiedad privada, mercados libres y gobierno limitado. Pero, ¿Qué es EL ESTADO? Según Keynes, Marx, Samuelson y sus discípulos (académicos, economistas, sociólogos y activistas electorales y políticos) el Estado es todo. Por ello su fin es concentrar el Poder, robustecer el Gasto Publico para atender al "gasto social", es decir, las necesidades de los más pobres. Pero esto nunca ha funcionado, pese a los gigantescos recursos a su disposición. La pobreza se ha sobre dimensionado por sus métodos e ideas de planificación e ingeniería social que derivan en voracidad pública. No se han creado nuevas fuentes de trabajo y, al contrario, la fuga de brazos y cerebros, aun a costa de la propia vida, es de pavor. El Presupuesto del Estado se alimenta de tributos que, compulsivamente, se extrae a la población (US $ 3.500 millones). Desde 1978, (luego de que la dictadura militar vendió las reservas en oro y licuó los recursos petroleros), el lapso democrático ha sido de inflación permanente y corrupción generalizada. Como este gasto es creciente y los resultados magros, la deuda externa e interna así como las emisiones inorgánicas de dinero irreal fueron las principales Políticas Públicas. El afán de crear empleo burocrático, improductivo, realizar obras faraónicas (energía, edificios, complejos, modelos etc.) derivó en frenesí imparable de gasto publico, endeudamiento agresivo, emisiones inorgánicas de billetes, bonos del Estado (que destruyeron la cédula hipotecaria). Todo esto con el aval del FMI y organismos multilaterales, abogados de los grandes prestamistas internacionales.
El Presupuesto del Estado devora los tributos, los ingresos petroleros y los ahorros de la población, a tal extremo que las necesidades de comer y trabajar de las personas se subordina a financiar el gasto y pagar la deuda externa. La dolarización tuvo el acierto de frenar la inflación y detener las emisiones inorgánicas. En enero de 2000, según publicó el Registro Oficial, el gasto publico era del orden de los 48 mil millones de sucres que al cambio de 25.000 dio un disponible de US $ 1.950 millones. Pero el gobierno de Noboa Bejarano y Gallardo Zavala lo ELEVÓ a casi US $ 6.000 millones, mantuvo cerrada la competencia de productos más baratos del exterior en beneficio de pocos proveedores internos y en perjuicio de los consumidores, generando escasez, alza de precios y especulación. El Ministro Pozo rebasa los US $ 7.000 millones. La planificación del Banco Central, la propiedad publica y las regulaciones para beneficiar al gasto estatal (política económica) excluyen la política social, la libertad individual, los derechos de propiedad, el respeto a las libertades civiles de comerciar, transitar, ejercer el libre comercio, la industria, el agro y la tecnología, priorizando la prepotencia burocratica. Se ha satanizado a la competencia y al esfuerzo silencioso y privado en beneficio de monopolios y mercados cautivos totalitarios. La inversión y la iniciativa privada son consideradas marginales en beneficio de las obras públicas, no obstante que ha sido el mercado, y no los gobiernos los que aportan soluciones eficientes a los problemas sociales. Se ha desprestigiado al Congreso y a la Función Judicial atentando a la división de los poderes que limita el poder del gobierno. Entonces, el dilema es, como decía Hamlet: “TO BE or NOT TO BE”. (Ser o no ser)


El poder corrompe........


Rómulo López Sabando

La corrupción que corroe e identifica al Ecuador de ninguna manera involucra a todos sus habitantes. Son muchos más los honestos que los picaros y ladrones. Sin embargo, el esquema jurídico, legal, político, constitucional y económico, que prevalece en Ecuador y América latina es la gran causa de la corrupción, pues crea el entorno y estimula las bajas pasiones para poner a flor de piel la ausencia de escrúpulos y, sobre todo, la falta de ética en la función pública. La corrupción esta en relación inversa con la libertad. Su carencia se da por el exceso de poder en todo lo que es el Estado. La concentración del Poder político en pocas manos enerva los principios éticos, pues como expresara Lord Acton, “el poder corrompe, pero el poder absoluto corrompe absolutamente”. O como se dice en el argot popular “En arca abierta el justo peca.”. De allí que los sistemas jurídicos, políticos y constitucionales que priorizan la libertad, y que estimulan el autoestima como país, inducen a las personas a trabajar, producir, invertir, ahorrar para satisfacer las necesidades y, sobre todo, a consumir para vivir a plenitud. Estos esquemas de libertad también desarrollan la inmigración que aporta cerebros, ciencia, nuevas tecnologías, know how y dinamizan las inversiones de riesgo. El respeto a los derechos individuales, como la vida, la libertad, la propiedad, es básico para la convivencia civilizada. Benito Juárez, con razón dijo “el respeto al derecho ajeno es la paz”. Pero cuando los gobiernos (es decir políticos, intelectuales y burócratas) pretenden controlar la vida económica de los ciudadanos para extraerles compulsivamente los resultados de su trabajo, (su propiedad) con el eufemismo de atender los “problemas sociales” mediante el “gasto publico”, generalmente dispendioso, la corrupción insurge avasalladora. “Crea dificultades, para vender facilidades”, dice el adagio popular. La corrupción deteriora la conducta y la conciencia. Tramites, requisitos, controles y permisos son vectores dinámicos de la corrupción en cualquier parte del mundo, pero en Ecuador rebasan todo sentido de servicio y moral. La informalidad es producto del afán de controlarlo todo. Los que ejercen el poder político, y manejan la administración publica, con osadía, presumen que ellos son honestos y los ciudadanos deshonestos. El papeleo y la tramitología, son entonces, la antesala de la corrupción. Pero el origen de la mayor corrupción está en el sistema legal y constitucional ecuatoriano. En cambio, la Constitución norteamericana, (con sólo 16 enmiendas posteriores) dura ya más de 200 años. En Ecuador hemos tenido 22 Constituciones. Una peor que otra. En 1787 EE.UU., recién independizado, cuando se dicta su envidiada Constitución, era un país atrasado, igual que los subdesarrollados actuales. Y en relación a Europa eran poca cosa. Solo en filosofía política (Madison, Hamilton, Adams, Jefferson, Franklin, Washington y otros 40 pensadores de idéntica talla,) eran superiores. Lo trascendente es “la división de los poderes”, la estructura federal de gobierno y la declaración de derechos individuales (dictada en 10 enmiendas inmediatas (Bill of Rights). De esto se deriva el principio del “control constitucional” que CORRESPONDE A LOS JUECES. No a la inversa. Ni el Parlamento, peor el ejecutivo se exceden. Se limita su poder estatal. Lo organiza dividiéndolo bajo el esquema de pesos y contrapesos. Al articular el “poder” estatal en ejecutivo, legislativo y judicial, robustece al Gobierno central pero protege la libertad individual. Da las bases para una unión nacional efectiva y una menor corrupción. La norma social de conducta es entonces la responsabilidad. La libertad no es sólo política o electoral, sino fundamentalmente económica, que en Ecuador no existe. Y respecto a la libertad de expresión nada mejor que el pensamiento de Luis A. De Bonald que nos trae todos los días el Universo de Guayaquil: “Un Estado puede ser agitado y conmovido por lo que la prensa diga, pero ese mismo Estado puede morir por lo que la prensa calle. Para el primer mal hay un remedio en las leyes; para el segundo, ninguno. Escoged, pues entre la libertad y la muerte”.

LOS EMPRESAURIOS


Por Rómulo López Sabando

Empresaurios hay en la izquierda, en el centro y en la derecha. Los hay también en todos los niveles económicos, políticos y sociales. Empresaurios son los que protegen los monopolios sean estatales, mixtos o privados. Los que viven de ellos como los que los engordan. Los que no quieren la competencia. Los que tramitan los privilegios. Los buscadores de rentas. Los que venden las empresas estatales a sus amigos, son también empresaurios. Los empresaurios privados, están ávidos de comprar los monopolios más que las mismas empresas. Los empresaurios estatistas quieren modernización pero no en libre competencia sino como computarización y perfeccionamiento burocrático. Los empresaurios privatizadores quieren “reducir” el tamaño del Estado comprando renuncias, jubilando a la fuerza y despidiendo burócratas.
Los empresaurios estatistas se toman las calles, invaden los órganos de opinión, activan las izquierdas y engordan los contratos colectivos con privilegios exclusivos para los burócratas. Unos y otros están entrampados en el túnel del tiempo y perdidos en los vericuetos del pasado.
La modernización, para ambos, significa un Estado propietario, gestor de negocios, interventor, otorgante de ventajas, canonjías, subsidios, privilegios y dueño de los recursos naturales. El mito de lo estratégico los obnubila y se enancan en aquello de “lo social” para defender sus privilegios; pero la sociedad nada recibe y, lo poco que dan, es escaso, malo y oneroso.
EMPRESAURIOS PUBLICOS Y EMPRESAURIOS PRIVADOS luchan por mantener sus monopolios y sus privilegios. No luchan por que impere la libertad empresarial. No quieren la libre empresa. Según ellos, el Estado debe proteger sus empresas privadas, estatales o mixtas.
Rechazan la competencia y para justificar sus monopolios sostienen, sin pudor, que nadie invertirá en América Latina, en Ecuador ni en cualquier país del tercer mundo si no se garantiza (¿?) rentabilidad a las inversiones. Tamaño despropósito identifica al mercantilismo, que nada tiene de liberal, peor de neo liberal, pues afianza los privilegios, aleja la competencia y robustece el poder de oligarquías empresariales y sindicales públicas o privadas.
“Empresaurios” públicos y privados, estatistas unos, privatizadores otros, se resisten al cambio, no permiten la libertad y se aprovechan de los gobiernos de turno.
Son voraces en sus apetitos económicos, presupuestarios y financieros, nada tienen de liberales ni de modernizadores pues, iguales en su concepción de la sociedad y el Estado confluyen por distinta vía a mantener el estado centralista, interventor y dadivoso.
En sentido estricto, no son empresarios pues la contingencia incierta de ganancia o pérdida los saca del mercado. No entienden la tenencia del mundo ni hacia donde van los ex socialistas, que antes bregaron por el estatismo totalitario o la economía dirigida y que, ahora, con desesperación y urgencia, buscan la economía de mercado.
La diferencia entonces es, entre economía de mercado o libre empresa, que jamás ha regido en Ecuador ni en otros países, y el mercantilismo proteccionista que se ampara en la Constitución, en las leyes y en el derecho positivo. Los empresaurios no se percatan que a nuestros países no nos perjudica la competencia sino la incompetencia. Que están hartos de la empresa privada, de la empresa pública y de la empresa mixta y lo que los tiempos y los pueblos demandan es la LIBRE EMPRESA.


(Este calificativo fue ideado, en 1980, por el autor cuando ejercía como Presidente de los industriales del Ecuador. Él artículo se publicó, originalmente, en Diario Expreso de Guayaquil. Posteriormente fue traducido y publicado desde esa década, en varios medios internacionales. Su actualidad es evidente.

martes, 14 de abril de 2009

Fascismo totalitario

Diario Expreso

El presidente Correa convirtió un tema conceptual de políticas públicas
en agresión personal. El 25 de marzo de 2009 rechazó, con violencia, mi
artículo del día anterior “Confiscación de dólares”. Me amenazó. Y el
Comisario Sexto de Policía, subordinado del Gobierno, me enjuició
penalmente.

Sin citarme, antes,
después, ni aún, ordenó me arresten “para que responda por mis
actos”. Violó el “debido proceso”, atropelló mis derechos
constitucionales. Curiosamente, pese al “non bis ídem”, la Fiscalía
también me “investiga”, por lo mismo.

Por decir la verdad fui amenazado de muerte. Los sicarios fallaron.
Recibí insultos procaces. Cerca de 20 pesquisas (sin uniforme),
policías, motos y patrulleros rondan mi domicilio para capturarme.

Mi artículo (24/de marzo/2009) acertó. Hizo abortar (¿posponer?) su
inminente “desdolarización”. La exhibición del Banco Central para
probar “lo que no hay” no sirvió para desvirtuar “lo que sí hay”.

Pese a su ira, dos días después Correa respaldó lo que yo dije.
Paladinamente reiteró que iríamos al bimonetarismo y al “curso forzoso”
del “sucre regional”.

El “curso forzoso” del sucre fue, por años, la más perversa causa del
robo y la pobreza. Al eliminarse el sucre, la dolarización rescató al
Ecuador. Pero los que fijaron el tipo de cambio en 25.000 sucres por
dólar lucraron del cambio perjudicando a millones. Superada la noticia
del cambio de moneda, el valor del dólar, no debió ser mayor a 5.000
sucres.

Técnicamente, cuando hay “curso forzoso” y bimonetarismo la moneda mala
desplaza a la buena. La gente esconderá sus dólares. (Ley de Gresham).

En lógica económica, es falso (sofisma) que el dólar se sostenga por
las “remesas”. Una moneda vale sólo si es aceptada por los usuarios, no
porque el Gobierno arbitrariamente lo diga o lo decida. El Gobierno no
es la nación.
La circulación de la moneda regional causará especulación. Dada la
crisis fiscal, el sistema bimonetario fracasará, como el “corralito” y
los “patacones” (Argentina).

El macro déficit fiscal y el dispendio (inflación, carestía, escasez y
desempleo) de este Gobierno originan la crisis. Y la quieren resolver
imprimiendo (falsificando) billetes, para seguir gastando.

El presidente Correa, enemigo del dólar, de la dolarización y de los
Estados Unidos, es el único propalador de rumores contra el dólar.

Pese a que los necios y timoratos repiten que es un rumor, el tiempo y
los hechos sobrevinientes, más temprano que tarde, lamentablemente, me
darán la razón.

Por decir la verdad (sin temor ni favor) el fascismo totalitario me persigue.

Para defender, en múltiples escenarios mi atropellada libertad de
expresión, ahora con inmunidad, acepté a mi antiguo amigo, Dr. Fausto
Lupera, que me inscriba el viernes en la lista de su partido (Lista
3-PSP) para Parlamentario Andino. Mientras dure el proceso electoral
suspendo mi columna. Por ello, hasta pronto.

martes, 7 de abril de 2009

Tres Centenarios

Diario Expreso

Si viviesen cumplirían 100 años. Joaquín Gallegos Lara
(9/abril/1909-1947), Pedro Saad Niyaín (19/Mayo/1909-1982 y mi padre
Pío López Lara, primo hermano de Joaquín (6 junio/1909-14/febrero/1985)
fueron amigos íntimos. Se querían como hermanos pues, además, habían
nacido en seguidilla de 2 meses.

Presencié sus tertulias en la buhardilla (estudio) del tercer piso de
la casa-consultorio de su mecenas, el millonario tío doctor Julián Lara
Calderón, principal accionista del Banco la Previsora que financiaba a
su compadre Víctor Emilio Estrada.

Con sus colgantes e inútiles piernas, se hamaqueaba al ritmo de su
hablar suave y persuasivo, interrumpido por sus sonoras carcajadas.

Soy dueño de la única acuarela que Joaquín pintó, a los 16 años. Nació
con espina bífida que le inmovilizó desde la cintura. Padeció de
disfunción eréctil. Su matrimonio con Nela Martínez nunca se consumó.
Se deprimió, pues ella lo abandonó. Fue su fantasía romántica. Le
gustaba oír “La Casada Infiel” de García Lorca que mi padre recitaba.
Jamás fue a la escuela. Su políglota tío le enseñó inglés, italiano,
francés, alemán y ruso.

Tataranieto de Francisco García-Calderón Díaz, (prócer de la
independencia, fusilado por orden de Aymerich en Ibarra) y de la dama
cuencana Tomasa María Mercedes Malo de la Peña.

Bisnieto de Joaquín Calderón Malo (n.1792), el primogénito, hermano
mayor de Abdón Calderón Garaycoa (n.1804) y de Baltasara Calderón de
Rocafuerte (n.1806)

Combatió al fascismo totalitario, enemigo de la libertad de expresión, como el que ahora me persigue.

Por sus ideas comunistas, le gustaba actuar como proletario y vestir
como obrero. Era auténtico. Falso y perverso de que Joaquín era
“amargado y de familia pobre”. Era alegre, romántico, sentimental y a
veces melancólico.

En el feriado de carnaval de 1982, ante un pedido por la TV, acudí a la
clínica Guayaquil a donar sangre para un desconocido. Mi sorpresa fue
que había reticencia en algún familiar. Juan Tagle, yerno del enfermo,
me expresó que no entendían cómo yo, Presidente de los industriales de
Ecuador, fuese a donar sangre para Pedro Saad. Le expresé que mi gesto
humanitario para un desconocido era mayor al conocer que ayudaría a
salvar la vida del líder comunista, además amigo de mi padre.

Cuando entré para el operativo, alguien, que estaba también donándole,
mencionó mi nombre. Era Eugenia Cordovez, cónyuge de León Febres
Cordero.

Allá por 1954, después del debate público entre Emilio Estrada Ycaza y
el Ministro Jaime Nebot Velasco, sobre el impuesto de un centavo a las
gaseosas, ideado por mi padre Presidente de la Federación Deportiva de
Guayas, para construir el estadio Modelo, y transformado en 10 centavos
en el Congreso Nacional, Pedro Saad le prometió a mi padre, su amigo de
la infancia que, para no votar en contra, se saldría del recinto. Y
gracias a ese impuesto el país cuenta con los dos “colosos” de las
Américas.

miércoles, 1 de abril de 2009

Cronología de los hechos I

Por Romulo Lopez Cordero

He estado hace varios días recibiendo llamadas y correos de solidaridad de amigos, así que para hacer más facil la explicación de los hechos publico una pequeña cronología de lo que está ocurriendo con mi padre:
Visita estos links en orden para que vean la cronología de los hechos:El articulo que generó la ira de Rafael Correa:

http://www.cambiemosecuador.com/2009/03/confiscaci%C3%B3n-de-d%C3%B3lares.html
Reacción del gobierno según lo reportó Bloomberg al día siguiente:

http://www.bloomberg.com/apps/news?pid=20601086&sid=avTh4xFjIuOY&refer=news#
Análisis de Augusto Tandazo sobre las acciones del gobierno en contra de los que "propalan rumores sobre la desdolarización:

http://www.cambiemosecuador.com/2009/03/gobierno-es-el-origen-de-los-rumores.html
Artículo
que el diario expreso ya no le quizo publicar ayer, quien sabe porque
razón despues de 10 años o más de escribir regularmente:

http://www.cambiemosecuador.com/2009/03/el-aborto-de-la-desdolarizaci%C3%B3n-.html
La entrevista de él desde la clandestinidad ayer:

http://www.cambiemosecuador.com/2009/04/rumores-sobre-desdolarizaci%C3%B3n.html
Lo que puse al comienzo sobre lo último que El Telegrafo, medio oficial reporta:

http://www.telegrafo.com.ec/policiales/noticia/archive/policiales/2009/04/01/R_F300_mulo-L_F300_pez-con-una-orden-de-arresto.aspx

martes, 31 de marzo de 2009

El aborto de la desdolarización

Diario Expreso


** Este artículo no fue publicado por Diario Expreso, quien sabe que presiones se lo impiden.


El 24 de marzo de 2009, el Gobierno aludió a mi artículo de opinión “Confiscación de dólares”. Lo negó, con violencia. Me amenazó con enjuiciarme penalmente por una contravención  (Art.606 No. 13 Código Penal).

El Banco Central lo contradijo y acepto existen los conteiner.  Pero no hubo aforo físico. No probaron que no eran “cóndores”.  Exhibieron moneda fraccionaria, (de la buena y de la falsa).

El día 25, violando el debido proceso y sin citarme en mi domicilio, pese a comparecer legalmente, el Comisario Sexto de Policía, subordinado del Gobierno, atropelló mis derechos constitucionales. Su fundamento “jurídico” fue: “para que responda por mis actos”  (¿?).

Ese día dos sicarios, con insultos procaces, me amenazaron de muerte y casi me dan una paliza. 20 pesquisas y policías, motos y dos patrulleros rondan  mi domicilio para capturarme.
El 26, sin citarme legalmente, el Comisario me juzgó en ausencia. “Ordenó” me arresten. Al no tener garantías, estoy en lugar distante, a buen recaudo e  incomunicado. Mis teléfonos están “pinchados”.  
La Constitución de Montecristi dice: “Art. 20.- El Estado garantizará la cláusula de conciencia a toda persona, así como el secreto profesional y la reserva de la fuente a quienes informen, emitan sus opiniones a través de los medios u otras formas de comunicación, o laboren en cualquier actividad de comunicación”.

El enemigo del dólar, de la dolarización y hasta de los EE.UU., es el único autor y promotor de los rumores contra el dólar.

Dijo que la dolarización es una cantinflada. Que el dólar atenta contra la soberanía y por ello impulsa una moneda regional y contable, que podría desencadenar otro feriado bancario para desdolarizar.

Un tema conceptual de políticas públicas, el Gobierno  lo convierte en inexplicable agresión personal. El sistema bimonetario, dada la crisis fiscal, no funciona. La circulación de moneda regional causara confusión y especulación.

El “curso forzoso” del sucre fue la gran causa de la pobreza. La “Caja de Conversión”, de muy buenos resultados en Hong Kong, fue pervertida por Domingo Cavallo (Argentina) con la “convertibilidad”.  
Si hay curso forzoso y bimonetarismo, la moneda mala desplaza a la buena (Ley de Gresham)
Mi artículo produjo el aborto de su casi inminente “desdolarización”. Depende de las  políticas públicas. 

El tiempo me dará la razón. Ante un eventual colapso electoral, el  sábado 27  se contradijo. 
Pues, como dijo León Roldós en El Comercio (enero 21 /2009). “El presidente Correa podría haber resumido parte de su éxito electoral como el logro de la comunicación que hace aparecer como verdad la mentira. Desde la campaña de 2006, parte de su práctica fue mentir. Paquete más reciente de mentiras son los contratos petroleros. Correa modificó los precios base. La cantaleta se repite: nada importa. Mucho dinero y comunicación masiva, práctica fascista para hacer aparecer como virtuosa a la mentira”

martes, 24 de marzo de 2009

Confiscación de dólares

Diario Expreso

Es un “secreto a gritos” que, procedentes de Irán, vía Chile, entraron
al Ecuador once contenedores llenos de billetes. Como el Gobierno no
tiene dólares, los “cóndores” estarían listos para que, después de las
elecciones, circulen en remplazo y/o paralelo al dólar al cambio
(inicial) de 1 a 1. En Latacunga y en bóvedas de ciertos bancos
estarían esos billetes.

Con Irán no hay
beneficio comercial, político, diplomático, visible. El “cóndor”,
moneda inventada por el Gobierno de Rafael Correa, no vale. Será
inaceptable en el mundo. Exportaciones e importaciones seguirán en
dólares. Sólo servirá para que Correa gaste sin control. En dos años
“su” gasto de presupuesto ya rebasó los 30.000 millones de dólares.

Al no tener el cóndor respaldo en producción efectiva, es una
falsificación. El Gobierno arrancha el dólar, se apropia del dinero
ajeno y del producto del trabajo de los ciudadanos.

Infla el gasto público, (inflación), que nada produce. Destruye el
ánimo, la vida y la propiedad de los asalariados y de los más pobres,
que viven al día. Eleva los precios. Habrá carestía, escasez, mercado
negro, desempleo, inestabilidad y recesión.

Aunque ya antes, la emisión de dinero fraccionario y bonos, afectó las
expectativas y corrompió la oferta y la demanda. Ahora será imparable.
Con el dólar (moneda dura) hubo dinero y crédito abundantes. Cayó la
tasa de interés. Pero el gasto del Gobierno alteró y ocultó el precio
real del dinero y “devaluó” el dólar. Se envileció el crédito, generó
especulación, usura, chulco y agio en el mercado financiero y
crediticio.

Se dice que el BCE “maneja” los 11 contenedores de 20 pies. Habría de
20 a 27 millones de hojas de papel billetes en cada uno. Cerca de 300
millones de hojas, lo cual podría “producir” al Gobierno más de 1.200
millones en cóndores (“de curso legal” ¿?) de diferente denominación,
que desplazarían al dólar.

Por la Ley de Gresham, el cóndor (moneda mala) desplazará a la buena
(el dólar). La gente prefiere esconderlo o guardarlo, pero no transarlo.
La “base monetaria” en Ecuador, al 13 de marzo 2009 fue de 653,4
millones de dólares. Si se fija al tipo de cambio 1 a 1, habría
suficientes billetes en los 11 contenedores para reemplazar la base
monetaria. El resto del dinero de la economía se reemplazaría por
efectos del “multiplicador bancario”.

Habrá inflación de dos dígitos. Devaluaciones continuas. Tasas de
interés activas y pasivas arriba del 30%. Cierre de empresas y quiebra
de bancos.
Por la Constitución (poisoned pill o píldora envenenada), como por el
gasto acelerado subirán los precios, disminuirá la oferta, habrá
especulación y mercado negro.

Irán, Colombia y Siria tienen fama en falsificación de dólares con
tecnología de punta. Un feriado bancario o un fin de semana,
anunciarían el cambio drástico para reemplazar la base monetaria. Se
confiscarían los dólares en los bancos para ser cambiados por la nueva
moneda.

martes, 17 de marzo de 2009

Encuestas presidenciales

Diario Expreso

Toda encuesta es subjetiva, falsa y especulativa. Pese a las buenas
intenciones de sus autores, inducen a resultados arbitrarios,
antojadizos, caprichosos, volubles y mudables.

Ya que es imposible preguntar a millones de votantes, se elabora una
pregunta, que induce una respuesta. Otros con “su” respuesta acomodan
la pregunta. Por esto sus desaciertos e incertidumbres.

Los “favoritos” de las “encuestas de intención de voto” nunca ganaron.
En 1978. Huerta y Sixto perdieron con Jaime Roldós. En 1984 Borja
perdió con León. En 1988 Sixto perdió con Borja. En 1992 Nebot perdió
con Sixto y en 1996 con Abdalá. En 1998 Noboa perdió con Mahuad. En
2002 León Roldós perdió con Lucio. En política, no hay encuesta
confiable.

Los adivinos, con bolas de cristal, son de siempre. Ahora, sofisticados
con técnicas de mercado para productos de consumo masivo, rinden culto
al “consumismo” político (Keynes).

Son cálculos de “probabilidades”, matemáticos, econométricos. Su guía
son las estadísticas, subjetivas y acomodables a resultados deseados.
Por ello el manejo político del INEC genera desconfianza. Retratan
eventuales preferencias, de “hoy”. La “acción humana” es indetectable y
subjetiva, por naturaleza.

Disraeli y/o Mark Twain nos dijeron: “Hay tres clases de mentiras: las
malditas, las falsas y las estadísticas”.

Las encuestadoras y medios desinforman. Son empresas que lucran (como
cualquier negocio). En la encuesta presidencial (1936), entre Hoover y
Roosevelt, Gallup ofreció devolver el dinero cobrado si su predicción
no fuese cierta.

Venden ilusiones. Sus visiones, intereses particulares y poder
mediático, adivinan e imponen resultados. No transmiten “noticias”.
Inducen y vaticinan finalistas y ganadores. Imponen “sus” juicios de
valor, subjetivos y tendenciosos. Crean falsas expectativas. Especulan.
Su mundo es limitado. Los arbitrios de sus “técnicos, matemáticos y
expertos estadísticos” son irreales. No sociales.

Se eligen muestras y se evalúan como si fuesen representativas del
total. Son aleatorias. Contingentes. Momentáneas. Diminutas.
Prematuras. Obsoletas. Son como los “naipes del destino”, el tarot o la
“lectura de cartas”. Igual que los garitos y carreras de perros o
caballos.

Andrew Lang decía que “las estadísticas deben usarse igual como un
borracho utiliza un poste de luz: para apoyarse y no para iluminarse”.

Las estadísticas reducen incertidumbres, sí. Nos ayudan, pero nunca dan
certeza ni respuesta correcta. La “carga emocional”, de afectos o
desafectos, de sus directivos, técnicos y encuestadores, influye en
lineamientos, métodos y preguntas y, por ende, en resultados. Nadie es
neutro “imparcial” u objetivo. Siempre hay preferencias, visiones,
sentimientos o intereses que inducen pensar a “su” modo.

Los votos en blanco, nulos y el ausentismo ganan. ¿Quién se equivoca?
¿El pueblo, cuya “acción humana” es impredecible o el adivino con la
bola de cristal?

martes, 10 de marzo de 2009

El demagogo

Diario Expreso

Gabriel Gasave publicó hace un par de años un trabajo del mexicano
Enrique Krauze acerca del populismo. Para demagogos de izquierda y
derecha la palabra “pueblo” es el instrumento para conseguir y
consolidar “su” poder.
Perón, Mussolini, Hitler, Franco, Allende,
Fidel y Raúl Castro, Batista, Trujillo, Pérez Jiménez son solo un
puñado de demagogos, tiranos, enemigos de la libertad que encaramados
en el poder, con fantasías ideológicas, se enriquecieron sometiendo la
vida, libertad y patrimonio de los ciudadanos.
El demagogo es providencial, carismático, agradable en la tribuna,
infernal en el entorno privado. Solo él resuelve los problemas del
pueblo.

Krauze recuerda a Max Weber “La entrega al carisma del caudillo o al
gran demagogo no ocurre porque lo mande la costumbre o la ley sino
porque la gente cree en él. A su persona y a sus cualidades se entrega
el séquito, el partido”.

Según Krauze la palabra es el vehículo para su carisma. Cree ser el
intérprete supremo de la verdad y la agencia de noticias del pueblo.
Habla con el público de manera constante, atiza sus pasiones, “alumbra
el camino”, todo sin limitaciones ni intermediarios.

Aristóteles (Política, V) sostiene que la demagogia origina “las
revoluciones en las democracias”. Los demagogos que dirigen al pueblo
son los que saben hablar”. Mussolini, Hitler, Goebbels, Perón
utilizaban la radio, cual vendedores de ferias, para hipnotizar a las
masas. Charlatanes de pueblo, encantadores de serpientes, como Hugo
Chávez, usan en la TV su hemorragia verbal para ilusionar a “su”
pueblo.

Su verdad es la única. Su voz es la voz de Dios. Ellos son el pueblo
que unido jamás será vencido... Detestan la libertad de expresión, de
otros. Toda disidente o crítico es enemigo militante.

Alérgico a la crítica, señala chivos expiatorios para sus fracasos. El
populismo (más nacionalista que patriota) desvía la atención interna
hacia afuera.

Pervierte el derecho. Hace la guerra a los vecinos o al imperio. Para
él todo gasto público (dinero ajeno) es inversión. Es como su
patrimonio privado que reparte a discreción pero cobra en obediencia y
en riqueza propia.

El populista alienta el odio de clases contra los ricos, a los que
acusa de ser “antipatriotas”. Atraen a los “empresarios patrióticos”
(empresaurios) siempre que apoyen al régimen. Y serán los nuevos ricos.


El populista no puede abolir el mercado. Somete a sus agentes. Los
manipula a su favor. Enardece a las masas. Se apodera del Congreso.
Induce la “justicia directa” (“popular, bolivariana”), remedo de
Fuenteovejuna, que es la justicia que el líder decreta.

El poder corrompe. Y el poder absoluto corrompe absolutamente, decía
Lord Acton. (1834-1902) quien agregó: “con poder absoluto hasta a un
burro le resulta fácil gobernar”.

Aunque, como dijo Kennedy (1917-1963) “Aquellos que, cabalgando a lomo
de tigre, locamente buscaron el poder, acabaron dentro de él”.

martes, 3 de marzo de 2009

La patria se desmorona…

Diario Expreso

A pocos días de otra elección presidencial, la red vial entre Costa y
Sierra está rota y se desmorona, pese a las declaratorias de emergencia
y a los contratos sin licitación, otorgados a dedo por el Gobierno y
con fuertes “anticipos”.

Inmerso en
escándalos por las FARC y el narcotráfico, Rafael Correa pierde control
sobre sus lugartenientes. Se acusan entre ellos de narcotraficantes, de
narcoguerrilleros y de conspiradores. La narcopolítica ensucia a la
patria. La verdad borbotea.

Y mientras esto ocurre, los depósitos bancarios caen en picada. El
crédito bancario no existe y Correa, que asumió el control sobre las
tasas de interés, no ha podido reducirlas.

Por ausencia de inversión de las empresas privadas y la falta de
recursos de Petroproducción la “riqueza” petrolera declina y se reducen
los dólares del fisco. La tasa de crecimiento de 3,15% supuesta por el
Banco Central para 2009 sería del 1,4%.

La alevosa conducta de Correa contra empresarios, inversionistas
nacionales y extranjeros, medios de comunicación, jefes de Estado e
insultos hasta a sus propios amigos y partidarios, genera miedo,
rechazo, incertidumbre, desconfianza y malestar.

El publicitado proyecto Manta-Manaos, que impulsaba Trajano Andrade, el
hombre fuerte de Correa en Manabí, colapsó con grave daño a la región y
a la imagen internacional del Ecuador.

Trajano acusó al gobierno revolucionario de Rafael Correa, del cual él
fue importante alfil, de “robolucionario”.

Hutchinson, gigante operadora de puertos del mundo, que abandona el
país pese a las amenazas de Correa, es propiedad de Li Ka Shing, el más
dinámico inversionista de Asia.

Las Fuerzas Armadas y sus altos mandos, distraídas de sus funciones
específicas, para realizar y administrar obras de competencia de los
civiles, siguen comandadas por personas que antes expresaron fuertes
críticas a su existencia básica. Sus fracasos evidentes y el manejo
impropio de sus recursos generan también reclamos y malestar en los
mandos y tropa, activos y pasivos.

El proceso electoral se inició con golpes contra la democracia. El
señor Camacho, activista del MPD en el organismo rector y afín al
Gobierno, impuso la descalificación de la candidatura de Luis Fernando
Torres y de Miguel Palacios, de tendencia contraria al socialismo del
siglo XXI, con la presunción y el pueril argumento de haber revisado,
en el corto lapso de dos horas, sólo 1.400 firmas con lo que invalidan
180.000 firmas

Dado que, en el mundo y en la historia, el socialismo ha fracasado,
cabe preguntar a los candidatos, incluido Correa, qué harán para
conseguir que, en el menor tiempo posible, con los menores recursos, al
más bajo costo social, pueda lograrse el mejor nivel de vida para el
mayor número de personas.

Parodiando aquella canción popular cabe decir que “La patria se
desmorona y el presupuesto falsea. No hay amor que dure mucho por más
ardiente que sea”.

martes, 24 de febrero de 2009

El orgullo de ser honesto

Diario Expreso

Viviana María, de Argentina, me envió estos pensamientos. “Cuando niña, los
ladrones parecían ladrones. Ahora son con traje y corbata, asesinos con cara de
ángel, pedófilos de cabellos blancos.

Nuestra única preocupación sobre
la seguridad era que de los cines nos expulsaran por los golpes que dábamos con
los pies en el suelo porque al inicio ponían cierta música.

Madres,
padres, profesores, abuelos, tíos, vecinos, eran autoridades dignas de respeto y
estima. Cuanto más próximos o más viejos, más afecto. Inimaginable responder
maleducadamente a policías, maestros, ancianos o autoridades.

Confiábamos
en los adultos porque todos eran padres y madres de los chicos y chicas de la
cuadra, del barrio, de la ciudad. Teníamos miedo a lo oscuro, a los sapos, a
filmes de terror.

Siento una tristeza infinita por lo que perdimos. Por
todo lo que mis nietos temerán. Por el miedo en la mirada de niños, jóvenes,
viejos y adultos.

Matar a los padres, a los abuelos, violar niños,
secuestrar, robar, engañar, hacer trampa. No importa cuán grave sea. Termina en
banales noticias policiales, olvidadas después del intervalo comercial. Agentes
de tránsito multan a infractores. Son explotadores de la industria de las
multas.

Regalías en presidios. Derechos humanos para criminales. Deberes
ilimitados para los honestos. No tomar ventaja es ser pendejo. Pagar
puntualmente las deudas es de idiotas, pero no lo es la amnistía para
estafadores.

¿Qué nos pasó? Profesores maltratados en las aulas,
comerciantes amenazados por traficantes, rejas en nuestras ventanas y puertas.
¿Qué valores son esos? Autos que se valoran más que abrazos, e hijos que, por
pasar el año, los quieren como regalo. Celulares en las mochilas de los recién
salidos de los pañales. ¿Hijo, qué quieres por un abrazo? Más vale un Armani que
un diploma. Más una pantalla gigante que una conversación. Más un maquillaje que
un helado. Quieren tener más que ser. ¿Qué hogares son esos?

Jóvenes
ausentes, padres ausentes. Droga presente. ¿Qué es esto? ¿Cuándo fue que olvidé
el nombre de mi vecino? ¿Cuando fue que me cerré?
Quiero de vuelta mi
dignidad y mi paz. ¡Quiero libertad con seguridad! ¡Sacar las rejas de mi
ventana, para tocar las flores! Quiero sentarme en las noches en el patio, con
la puerta abierta. Quiero de vuelta la ley y el orden. Quiero la vergüenza y la
solidaridad. Quiero la honestidad como orgullo.

La rectitud de carácter,
la cara limpia y la mirada a los ojos. Quiero la esperanza, la alegría. Quiero
el retorno de la verdadera vida, simple como una gota de lluvia, limpia como un
cielo de abril, leve como la brisa de la mañana. Adoro mi mundo simple y común.
Volver a disentir de lo absurdo.

Tener el amor, la solidaridad y la
fraternidad. Indignación ante la falta de ética o de respeto. Quiero un mundo
mejor, más justo, más humano, donde las personas respeten a las personas.
¿Utopía? ¡No!

martes, 17 de febrero de 2009

Estado absoluto, gran estafa

Diario Expreso

“En el siglo XX, la Unión Soviética adoptó el papel del Estado absoluto que
convirtió a la economía soviética en un sistema totalmente incompetente”.
“Aprender esta lección nos costó muy caro” y “estoy seguro de que nadie quiere
que se repita”, dijo el 28 de enero de 2009 Vladimir Putin, primer ministro de
Rusia, al inaugurar el Foro Económico de Davos “Modelando el mundo de la post
crisis”, ante 2.500 delegados de 100 países y 40 jefes de Estado, para debatir
los rescates estatales financieros. Alertó de los peligros del socialismo, el
keynesianismo y el militarismo,
“Una intervención excesiva en la actividad
económica y la confianza ciega en la omnipotencia del Estado, es decir teorías
socialistas, son otro gran error”, dijo.

En crisis algunos gobiernos se
ven tentados a ampliar el poder y el papel del Estado y tomar medidas simples y
populares en la economía.

“No hay ninguna razón para creer que podamos
lograr mejores resultados al trasladar la responsabilidad al Estado”. El
incremento injustificado del “déficit presupuestario” y la acumulación de la
deuda pública “son destructivos”.

“En aplicación desmedida de la teoría
neoclásica o keynesiana, con la excusa de rescatar los mercados financieros, los
sectores del automóvil o la construcción, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña,
España disparan el gasto público.

“El keynesianismo militar para
levantar su economía de la recesión exprimirá enormes recursos financieros y
otros recursos de la economía en lugar de encontrar mejor y más prudente uso de
los mismos”.

“Obama votó otro plan de rescate de $ 789.000 millones que,
con el Plan Paulson de $ 700.000 millones, suman dos billones de dólares.


El fundador del partido comunista del Perú, Eudocio Ravines, (1897-1979)
de la cúpula mundial roja en Moscú, ex comisario político del Kremlin en España
que, según decía, “limpió las filas republicanas de la basura capitalista”,
abandonó las filas comunistas “para que la gente abra los ojos”. La economía
mixta (Keynes) introduce el totalitarismo.

“Permitir que los militares
roben en el gobierno y puedan hacer toda clase de negocios lícitos e ilícitos
fue la doctrina política lanzada desde la URSS”, afirmó.

“La alegría me
estallaba dentro porque me marchaba del país del socialismo, adonde llegué la
primera vez con unción y favores de cruzado. Esa alegría era el funeral de mi fe
y el saludo a la libertad. Iba a volver a ser libre, pero no bajo el socialismo,
sino en el mundo capitalista al que tan fieramente había combatido. Iba a saltar
la línea que separaba a los dos mundos y la idea de ese salto sacudía la ínfima
partícula de mis nervios”, dijo.

Fue asesinado al retornar a México, dos
días después de dictar una conferencia en Guayaquil. En 1952 dijo que el
socialismo es “La gran estafa”. Para Mao Tse Tung era “la revolución cultural”.
Para Rafael Correa Delgado es “la revolución ciudadana”.