Mostrando entradas con la etiqueta opinion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta opinion. Mostrar todas las entradas

domingo, 31 de mayo de 2009

“TO BE or NOT TO BE”

Rómulo López Sabando


El dilema de Ecuador y del tercer mundo, al nivel de sus elites, es un problema de visión. ¿Qué es lo más importante?
¿El ser humano o el Estado? Ser o no ser. Quienes creemos en el individuo, en sus derechos (humanos) pensamos que esa abstracción intelectual denominada Estado debe estar al servicio del hombre y no el hombre al servicio del Estado. Por ello defendemos los principios de propiedad privada, mercados libres y gobierno limitado. Pero, ¿Qué es EL ESTADO? Según Keynes, Marx, Samuelson y sus discípulos (académicos, economistas, sociólogos y activistas electorales y políticos) el Estado es todo. Por ello su fin es concentrar el Poder, robustecer el Gasto Publico para atender al "gasto social", es decir, las necesidades de los más pobres. Pero esto nunca ha funcionado, pese a los gigantescos recursos a su disposición. La pobreza se ha sobre dimensionado por sus métodos e ideas de planificación e ingeniería social que derivan en voracidad pública. No se han creado nuevas fuentes de trabajo y, al contrario, la fuga de brazos y cerebros, aun a costa de la propia vida, es de pavor. El Presupuesto del Estado se alimenta de tributos que, compulsivamente, se extrae a la población (US $ 3.500 millones). Desde 1978, (luego de que la dictadura militar vendió las reservas en oro y licuó los recursos petroleros), el lapso democrático ha sido de inflación permanente y corrupción generalizada. Como este gasto es creciente y los resultados magros, la deuda externa e interna así como las emisiones inorgánicas de dinero irreal fueron las principales Políticas Públicas. El afán de crear empleo burocrático, improductivo, realizar obras faraónicas (energía, edificios, complejos, modelos etc.) derivó en frenesí imparable de gasto publico, endeudamiento agresivo, emisiones inorgánicas de billetes, bonos del Estado (que destruyeron la cédula hipotecaria). Todo esto con el aval del FMI y organismos multilaterales, abogados de los grandes prestamistas internacionales.
El Presupuesto del Estado devora los tributos, los ingresos petroleros y los ahorros de la población, a tal extremo que las necesidades de comer y trabajar de las personas se subordina a financiar el gasto y pagar la deuda externa. La dolarización tuvo el acierto de frenar la inflación y detener las emisiones inorgánicas. En enero de 2000, según publicó el Registro Oficial, el gasto publico era del orden de los 48 mil millones de sucres que al cambio de 25.000 dio un disponible de US $ 1.950 millones. Pero el gobierno de Noboa Bejarano y Gallardo Zavala lo ELEVÓ a casi US $ 6.000 millones, mantuvo cerrada la competencia de productos más baratos del exterior en beneficio de pocos proveedores internos y en perjuicio de los consumidores, generando escasez, alza de precios y especulación. El Ministro Pozo rebasa los US $ 7.000 millones. La planificación del Banco Central, la propiedad publica y las regulaciones para beneficiar al gasto estatal (política económica) excluyen la política social, la libertad individual, los derechos de propiedad, el respeto a las libertades civiles de comerciar, transitar, ejercer el libre comercio, la industria, el agro y la tecnología, priorizando la prepotencia burocratica. Se ha satanizado a la competencia y al esfuerzo silencioso y privado en beneficio de monopolios y mercados cautivos totalitarios. La inversión y la iniciativa privada son consideradas marginales en beneficio de las obras públicas, no obstante que ha sido el mercado, y no los gobiernos los que aportan soluciones eficientes a los problemas sociales. Se ha desprestigiado al Congreso y a la Función Judicial atentando a la división de los poderes que limita el poder del gobierno. Entonces, el dilema es, como decía Hamlet: “TO BE or NOT TO BE”. (Ser o no ser)