Mostrando entradas con la etiqueta Economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Economía. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de marzo de 2009

El aborto de la desdolarización

Diario Expreso


** Este artículo no fue publicado por Diario Expreso, quien sabe que presiones se lo impiden.


El 24 de marzo de 2009, el Gobierno aludió a mi artículo de opinión “Confiscación de dólares”. Lo negó, con violencia. Me amenazó con enjuiciarme penalmente por una contravención  (Art.606 No. 13 Código Penal).

El Banco Central lo contradijo y acepto existen los conteiner.  Pero no hubo aforo físico. No probaron que no eran “cóndores”.  Exhibieron moneda fraccionaria, (de la buena y de la falsa).

El día 25, violando el debido proceso y sin citarme en mi domicilio, pese a comparecer legalmente, el Comisario Sexto de Policía, subordinado del Gobierno, atropelló mis derechos constitucionales. Su fundamento “jurídico” fue: “para que responda por mis actos”  (¿?).

Ese día dos sicarios, con insultos procaces, me amenazaron de muerte y casi me dan una paliza. 20 pesquisas y policías, motos y dos patrulleros rondan  mi domicilio para capturarme.
El 26, sin citarme legalmente, el Comisario me juzgó en ausencia. “Ordenó” me arresten. Al no tener garantías, estoy en lugar distante, a buen recaudo e  incomunicado. Mis teléfonos están “pinchados”.  
La Constitución de Montecristi dice: “Art. 20.- El Estado garantizará la cláusula de conciencia a toda persona, así como el secreto profesional y la reserva de la fuente a quienes informen, emitan sus opiniones a través de los medios u otras formas de comunicación, o laboren en cualquier actividad de comunicación”.

El enemigo del dólar, de la dolarización y hasta de los EE.UU., es el único autor y promotor de los rumores contra el dólar.

Dijo que la dolarización es una cantinflada. Que el dólar atenta contra la soberanía y por ello impulsa una moneda regional y contable, que podría desencadenar otro feriado bancario para desdolarizar.

Un tema conceptual de políticas públicas, el Gobierno  lo convierte en inexplicable agresión personal. El sistema bimonetario, dada la crisis fiscal, no funciona. La circulación de moneda regional causara confusión y especulación.

El “curso forzoso” del sucre fue la gran causa de la pobreza. La “Caja de Conversión”, de muy buenos resultados en Hong Kong, fue pervertida por Domingo Cavallo (Argentina) con la “convertibilidad”.  
Si hay curso forzoso y bimonetarismo, la moneda mala desplaza a la buena (Ley de Gresham)
Mi artículo produjo el aborto de su casi inminente “desdolarización”. Depende de las  políticas públicas. 

El tiempo me dará la razón. Ante un eventual colapso electoral, el  sábado 27  se contradijo. 
Pues, como dijo León Roldós en El Comercio (enero 21 /2009). “El presidente Correa podría haber resumido parte de su éxito electoral como el logro de la comunicación que hace aparecer como verdad la mentira. Desde la campaña de 2006, parte de su práctica fue mentir. Paquete más reciente de mentiras son los contratos petroleros. Correa modificó los precios base. La cantaleta se repite: nada importa. Mucho dinero y comunicación masiva, práctica fascista para hacer aparecer como virtuosa a la mentira”

martes, 24 de marzo de 2009

Confiscación de dólares

Diario Expreso

Es un “secreto a gritos” que, procedentes de Irán, vía Chile, entraron
al Ecuador once contenedores llenos de billetes. Como el Gobierno no
tiene dólares, los “cóndores” estarían listos para que, después de las
elecciones, circulen en remplazo y/o paralelo al dólar al cambio
(inicial) de 1 a 1. En Latacunga y en bóvedas de ciertos bancos
estarían esos billetes.

Con Irán no hay
beneficio comercial, político, diplomático, visible. El “cóndor”,
moneda inventada por el Gobierno de Rafael Correa, no vale. Será
inaceptable en el mundo. Exportaciones e importaciones seguirán en
dólares. Sólo servirá para que Correa gaste sin control. En dos años
“su” gasto de presupuesto ya rebasó los 30.000 millones de dólares.

Al no tener el cóndor respaldo en producción efectiva, es una
falsificación. El Gobierno arrancha el dólar, se apropia del dinero
ajeno y del producto del trabajo de los ciudadanos.

Infla el gasto público, (inflación), que nada produce. Destruye el
ánimo, la vida y la propiedad de los asalariados y de los más pobres,
que viven al día. Eleva los precios. Habrá carestía, escasez, mercado
negro, desempleo, inestabilidad y recesión.

Aunque ya antes, la emisión de dinero fraccionario y bonos, afectó las
expectativas y corrompió la oferta y la demanda. Ahora será imparable.
Con el dólar (moneda dura) hubo dinero y crédito abundantes. Cayó la
tasa de interés. Pero el gasto del Gobierno alteró y ocultó el precio
real del dinero y “devaluó” el dólar. Se envileció el crédito, generó
especulación, usura, chulco y agio en el mercado financiero y
crediticio.

Se dice que el BCE “maneja” los 11 contenedores de 20 pies. Habría de
20 a 27 millones de hojas de papel billetes en cada uno. Cerca de 300
millones de hojas, lo cual podría “producir” al Gobierno más de 1.200
millones en cóndores (“de curso legal” ¿?) de diferente denominación,
que desplazarían al dólar.

Por la Ley de Gresham, el cóndor (moneda mala) desplazará a la buena
(el dólar). La gente prefiere esconderlo o guardarlo, pero no transarlo.
La “base monetaria” en Ecuador, al 13 de marzo 2009 fue de 653,4
millones de dólares. Si se fija al tipo de cambio 1 a 1, habría
suficientes billetes en los 11 contenedores para reemplazar la base
monetaria. El resto del dinero de la economía se reemplazaría por
efectos del “multiplicador bancario”.

Habrá inflación de dos dígitos. Devaluaciones continuas. Tasas de
interés activas y pasivas arriba del 30%. Cierre de empresas y quiebra
de bancos.
Por la Constitución (poisoned pill o píldora envenenada), como por el
gasto acelerado subirán los precios, disminuirá la oferta, habrá
especulación y mercado negro.

Irán, Colombia y Siria tienen fama en falsificación de dólares con
tecnología de punta. Un feriado bancario o un fin de semana,
anunciarían el cambio drástico para reemplazar la base monetaria. Se
confiscarían los dólares en los bancos para ser cambiados por la nueva
moneda.

martes, 3 de febrero de 2009

Dinero y crédito

Diario Expreso

En economía la “tasa de interés” es el precio del crédito. En los
negocios es el precio del dinero. La “capacidad económica” es la
disponibilidad en monetario, efectiva de dinero, o bienes propios para
realizar negocios, demandar, consumir u ofertar bienes o servicios. Y
“capacidad financiera” es cuando el dinero o el crédito lo provee un
tercero.

Los negocios son una relación
tripartita. El propietario del capital (ahorrista, inversionista), el
banco o intermediario y el usuario del crédito. El crédito no se compra
ni se vende. Es un factor psicológico y de riesgo personal
(contingente.) Es la confianza que genera la persona, (respaldo moral o
material) y seriedad en cumplir sus obligaciones. Y si el proyecto
tiene rentabilidad (lucro) y el producto tiene demanda en el mercado
hay credibilidad. El usuario busca liquidez pagando la tasa de interés.


Es la disponibilidad de dinero a plazos y en efectivo, que no le
pertenece al Banco sino a otro que “invierte” (ahorrista) y que por
ello recibe un beneficio, lucro, utilidad, que se denomina “tasa
pasiva”.

El beneficiario del crédito se obliga a pagar un precio que es su
“costo financiero”. Se denomina “tasa activa”. La diferencia entre la
tasa activa y la tasa pasiva es una “brecha” (spread), que es el lucro
que obtiene el banco.
La tasa de interés activa, la pasiva y el spread dependen de la
“demanda” (requerimientos de dinero, crédito o capital) y de las
disponibilidades de dinero, capital o crédito apto: oferta.

El mercado no es una tienda, un sitio, un banco ni una casa de cambios.
El mercado son las personas que tranzan, se relacionan e interactúan
para satisfacer sus necesidades. Pueden ser dos, miles o millones de
voluntades e intereses que buscan su beneficio y conveniencia, según su
personal valoración.

El oferente del crédito puja por vender su dinero a la mayor tasa de
interés mientras que el demandante del crédito puja por comprarlo y
bajar la tasa de interés. Aunque los demandantes pujen hacia abajo, si
la demanda es mayor que la oferta, sube la tasa de interés. Y si la
oferta es creciente, aunque pujen hacia el alza, la tasa cae. Si es
lucrativo ofertar dinero, aumentan los oferentes y baja la tasa de
interés. Y si la oferta cae, sube la tasa de interés. Es la paradoja
del mercado.

Por la dolarización, hubo dinero y crédito abundantes. Cayó la tasa de
interés. Pero la inflación, causada por el gasto y deuda públicos, la
emisión de dinero (fraccionario y bonos) afectó a las expectativas y
pervirtió la oferta y demanda. “Técnicos” y políticos, extraños al
mercado, fijaron el precio de la tasa, (tasa referencial).

Al intervenir el Gobierno en el mercado financiero y crediticio,
distorsiona, altera y oculta el precio real del dinero, envilece el
crédito, genera escasez, especulación, mercado negro, usura, chulco y
agio. Hay escasez de oferta. Encarecen la producción y el consumo y
elevan el costo de oportunidad.

martes, 20 de enero de 2009

El gato hambriento

Diario Expreso

La “obra pública” que promueve el barón ingles Lord Keynes (1883-1946)
es aquella que, para reactivar la economía imprime (falsifica)
billetes, y pone a cien hombres a hacer zanjas o huecos y a otros cien
a taparlas para que, con lo que el gobierno les pague, aumenten su
consumo y generen “demanda agregada”.

La obra pública que reconstruye y mantiene ciudades y se realiza con
menor inversión en burocracia (80/20) no es la sugerida por Keynes.
Quienes no han leído a Keynes y los neokeynesianos aúpan a los
políticos devaluadores. Las recetas temporales de Keynes, distorsionan
los precios relativos.

Keynes es el inventor del “consumismo”. Cuando los ciudadanos consumen
con su propio dinero son criticados. Pero si quien gasta (consume) es
el Gobierno, con el dinero (ajeno) de los contribuyentes, es válido. La
receta keynesiana y el “curso forzoso” generan inflación e “ilusión
monetaria”. Induce a gastar más de lo que se gana. Degradan la moneda y
causan obesidad estatal. La quiebra económica y el deterioro moral
invaden a la sociedad. Si el gobierno reduce sus ingresos, sea del
petróleo o tributario, no debe gastar (inflar el gasto público, es
decir inflación) más de lo que recauda. Esto genera déficit fiscal que
se oculta con mayor inflación. Es el más terrible tormento de los
pobres y desempleados.

El “curso forzoso” del sucre y las dispendiosas políticas públicas,
financiadas por el petróleo, la demagogia y el peculado resultante,
reventaron la economía en el siglo XX. “Los gobiernos siempre
financiaron sus déficits emitiendo dinero (esto no fue un invento de
Keynes)”, dijo Juan Carlos Cachanosky (Phd en Economía). La moneda
argentina, asfixiada por la híper inflación del gasto público compraba
un dólar con 170.000.000.000.000.000.000.000 de pesos.

Alemania y Austria eliminaron el “curso forzoso”. La convertibilidad
las convirtió en las monedas más estables de Europa. Si el gobierno
“impone” su manera de pensar vivimos una sociedad compulsiva.

En una sociedad libre “nadie” puede hacer a través del Estado lo que no
puede hacer en forma personal. Si no se respeta la libertad del
ciudadano de elegir la moneda con que quiere realizar los intercambios,
las agresiones a través del Estado se institucionalizan.

Al imponer por la fuerza su voluntad, revierte la razón de ser del
Estado, que es impedir la violencia entre grupos.

El curso forzoso (imposición) obliga a las personas a usar un dinero
que se desvaloriza y privilegia intereses creados, públicos y privados.
Por eso la gente elige comprar dólares para protegerse de la pérdida de
valor de la moneda nacional. La compra de dólares no es la “causa” de
la devaluación de la moneda nacional sino la “consecuencia”. El dólar
más estable es un refugio para protegerse de la inflación.
“Confiarle el dinero al gobierno es como confiarle nuestro canario a un gato hambriento.” dijo Hans F. Sennholz (1922-2007).

martes, 13 de enero de 2009

El cálculo económico

Diario Expreso

Al cumplirse 9 años de que Ecuador eliminó la emisión (falsificación)
de dinero por parte del Estado, implantando al dólar como moneda de
curso legal, cabe preguntar al ciudadano pobre, al ahorrista, al ama de
casa, al empleado público o privado si están dispuestos a cambiar “sus
dólares” por la nueva moneda, cualquiera que fuese su denominación.


De imponerse una moneda paralela al dólar, aunque sólo fuese para el
comercio internacional del área andina o entre países del Tercer Mundo,
la especulación y el tipo de cambio (imaginado por los técnicos del
gobierno) causarán escasez y mercado negro. Se impondrá el trueque y
desaparecerá la estabilidad monetaria.


Los precios, la producción y el comercio quedarán al arbitrio de
políticos para disfrute de grupos monopólicos. La
inflación-devaluación, que estimula el gasto público improductivo, será
ascendente e incontrolable. Destruirá el ahorro y convertirá al
financiamiento en un lastre de la productividad. Los costos de
producción quedarán a las “virtudes cívicas” y “buena fe” de los
políticos y tecnócratas. La codicia será virtud y el peculado su
expresión.


La calidad del trabajo no será producto del esfuerzo personal ni de la
excelencia, sino de la rutina y del sueldo.


La renta nacional dependerá de que se trabaje con desgano y sin ahínco.
No será posible lograr la productividad en el trabajo, pues las
iniciativas del trabajador se supeditarán a lo que determine el
Gobierno, que establecerá la cuota de la producción total que
corresponda a cada uno. Será imposible realizar el “cálculo económico”
La cuenta de pérdidas y ganancias tampoco será viable. La
administración y detección de si se consume la menor cantidad posible
de factores de producción (económico) no advertirá si un negocio arroja
pérdidas.


Las materias primas, los semielaborados y los distintos tipos de
trabajo no producirán mercancías distintas, que los consumidores
valoran y demandan sino lo que se les ocurra a los planificadores.
Habrá menor inversión de capital sin trabajo productivo.


Al no ser viable el “cálculo económico” no será posible calcular la
rentabilidad. Será imposible ordenar la producción, racionalmente. El
cálculo económico averigua el resultado positivo o negativo de la
actividad económica y la utilidad social de las transacciones.


El cálculo económico, que hace cada persona y se basa en cifras
monetarias como el valor de los bienes y servicios, que se expresan en
“dinero”, permite precios reales y evita especulación, carestía y
escasez, siempre que el Gobierno no imponga el valor del signo
monetario.


Al no haber el cálculo económico ni sistema de precios el desempleo y
la pobreza aumentará la emigración (fuga de cerebros y brazos).


La fantasía retórica de ser “propietarios de todo” convierte al Estado
burocrático centralizado en el dueño de todo. La patria será de todos,
los que gobiernan.

martes, 6 de enero de 2009

Incentivos perversos

Diario Expreso

Desde que nace, el humano desarrolla aptitudes según los incentivos que
reciba. Las motivaciones, estímulos, “premios” determinan las
actitudes, la educación, el comportamiento y la conducta de las
personas.
La búsqueda de la felicidad, el amor, el romance, la
religión, el cariño, la amistad, la pasión, el sexo, el odio, el
trabajo, el buen o mal vivir dependen de los incentivos.

Los valores éticos y las actitudes morales están relacionados con los
incentivos. En los negocios, en la administración pública y privada, en
la política, en la cooperación social y en la acción solidaria son los
incentivos los que impulsan a las personas. La escala de valores de
cada uno determina su trascendencia en la conducta individual o social.
La fe, los afectos y desafectos, las convicciones, los propósitos, la
realización de cada uno demandan incentivos.

Los mercados donde se comunican requerimientos, demandas, ofertas,
atienden las necesidades y el consumo, precios, ganancias y pérdidas
derivan de incentivos, en entornos de competencia. Implican la
satisfacción de deseos subjetivos y propósitos objetivos.

Lograr el respeto en el entorno social, la autoestima, el orgullo y
anhelos de construir un mundo nuevo, y hacer de su hábitat un lugar
mejor para proveer bienestar a sus familias depende de los incentivos
que no sean una imposición o una mentira. Lo que prevalece es el leal
saber y entender de cada cual.

Los más relevantes son aquellos que inducen al respeto al derecho
ajeno, a la creatividad, al trabajo, al progreso, al crecimiento y a
los valores éticos.

Los hay positivos, negativos y perversos. Cuando inducen a conductas
contra la buena fe y la moral estimula las bajas pasiones. Los
privilegios someten la vida económica por el lucro no debido. Trastocan
la conducta social. La acción política y económica del Ecuador está
llena de incentivos perversos.

La actual crisis mundial se inició con incentivos perversos. El mercado
inmobiliario y financiero de Estados Unidos, fue prostituido con
incentivos perversos de las hipotecas subprime (basura). Los banqueros
que, con apoyo estatal y fondo corrupto, prestaron a clientes
insolventes generaron incentivos perversos. Y hubo la intención dolosa
de beneficiarse.

La titularización de paquetes financieros de alto riesgo, avalizados
por agencias de rating y calificación dependieron de incentivos
perversos. Para ganar clientes daban la mejor calificación a bajos
tipos de interés.

Los inversores, igual que los partícipes en las pirámides financieras,
que no son víctimas sino cómplices y beneficiarios motivados por la
codicia y la avaricia, pese a saber de que todo negocio bursátil
implica la contingencia incierta de ganancia o pérdida, optaron por
incentivos perversos, con el aval del Estado.

El paternalismo estatal, las dádivas electorales y la demagogia
rampante, derivadas del pensamiento de Keynes, revelan incentivos
perversos.

martes, 16 de diciembre de 2008

De comunista a neoliberal

Diario Expreso


Libia es una dictadura socialista. Su único líder Muammar al-Gaddafi el
“Hermano Guía de la Gran Revolución”, ejerce los plenos poderes. Es la
“Gran República Árabe Popular y Socialista”.



Impuso el terrorismo contra EE.UU. y occidente. En los 80 sus
terroristas explotaron un avión en el Reino Unido (Atentado de
Lockerbie) y otro en África (el vuelo UTA 772). En el 2003 Gaddafi
admitió la responsabilidad de libios en los crímenes e indemnizó a los
familiares de las víctimas.



Convicto de apoyar a terroristas en todo el mundo y ancestral enemigo
del libre mercado, para reducir la pobreza y la enorme burocracia del
Estado implanta ahora, en su país, el libre mercado neoliberal.



Conocido como el «perro loco», que impuso en 1977 la revolución
socialista, la miseria determinó que el propio Gaddafi, y su influyente
hijo Saif al Islam buscaran ayuda, no obstante sus enormes ingresos
petroleros.



El 1 de diciembre, (39 aniversarios de la toma del poder) lanzó una
proclama a favor del liberalismo económico, diseñado por el
“neoliberal” Michael Porter.



$25.000 millones pasarán a los bolsillos de sus ciudadanos. Y que los
burócratas (un millón de empleados) 51% de la fuerza laboral se
conviertan en pequeños comerciantes o empresarios.



Eliminará 400.000 empleados públicos, privatizará todas las empresas
estatales. Dispone de $123.000 millones para 5 años. Ha privatizado a
más de 300 empresas en sectores estratégicos como el bancario. El
Estado cedió el control al francés BNP Paribas y prevé hacer igual con
otros y el combustible de aviación. «El objetivo es que el sector
privado tome el control de todas las compañías. Mejoramos su situación
financiera para que se conviertan en atractivo para los inversores»,
dijo Gaddafi, hijo.
Los libios deben estar preparados para recibir su parte de los ingresos
del petróleo desde principios del próximo año. Todo estará en vuestros
bolsillos. No tengáis miedo, al principio habrá algo de caos», declaró.



Abolirá todos los ministerios. Mantendrá los de Justicia, Seguridad, Defensa y Relaciones Exteriores.



Modernizan la economía. Implantan cajeros automáticos, remodelan el
aeropuerto y desarrollan dos enormes edificios de 40 pisos (las «Torres
de Trípoli») que construirá por $500 millones una firma árabe, un hotel
de 5 estrellas, apartamentos amueblados, oficinas provistas del
equipamiento moderno diferente al estilo de Libia socialista. Forman cuadros empresariales, inexistentes en Libia. «El desafío es
introducir una economía de mercado evitando los errores que han llevado
a enormes desigualdades» en Europa del Este. No ocurrirá de la noche a
la mañana. Llevará años».



Mientras esto ocurre, el presidente Correa se entrevistó con Gaddafi,
luego de realizar una escala técnica en el aeropuerto de Trípoli.
Dialogaron por 25 minutos en improvisada carpa.

martes, 2 de diciembre de 2008

Bribones de cuello y corbata

Diario Expreso


Al derrumbarse el mercado bursátil, que arrastra industrias, banca y a
las fuentes de empleo, un puñado de poderosos financistas y
“empresaurios” llenó sus bolsillos con millonarias “indemnizaciones”.
                   
El “mercantilismo capitalista”, que observamos, que no es el
liberalismo, es igual al “capitalismo de Estado” en sus múltiples
variables.
Hace 50 años, Milovan Djilas líder comunista serbio y Michael
Voslensky, denunciaron a “La nueva clase”, “La Nomenklatura, “ Los
privilegiados en la URSS”, por la corrupción elitista y el control
total sobre el Estado, que sin ser “propietaria” de los medios de
producción, como en los sistemas liberales, gozaba de privilegios
materiales, alimentación, vivienda, bienes suntuarios, vedados al resto
de la población.
                   
Al derrumbarse la URSS, los grandes capos del socialismo gobernante se
llevaron miles de millones y toneladas de oro y objetos de enorme
valor. Unos se quedaron para disfrutar en el nuevo régimen y otros
integran poderosas mafias, dueñas de los mercados.
                   
Igual sucedió cuando el nazismo y el fascismo se derrumbaron. Botines
de guerra como joyas, oro y objetos de gran valor, trasladados en
submarinos, escondieron en América. Incluso los jerarcas nazis hicieron
botines de guerra con miles de objetos robados a sus víctimas.
                   
Y hasta en nuestro país y en América toda, cuando se derrumba un
gobierno, no son pocos los políticos y hasta algunos Presidentes que
han llenado sus bolsillos y los de sus íntimos amigos. Son oligarquías
corruptas.
                   
Alberto Lleras Camargo (1906-1990), fundador de la OEA, al referirse a
la burocracia decía que es la mayor plaga de nuestro tiempo”. (VISION
46, No. 5, 1976).
Con toda clase de prestaciones sociales, garantías, ventajas en los
gastos públicos para ellos y sus familias, y ningún estímulo para
trabajar más que los demás o por los intereses ajenos que les están
confiados, al caer el sistema o cambiar el gobierno se llevan lo que
más pueden.
                   
Su propósito es vivir lo mejor posible con el dinero ajeno. Vacaciones
en las playas, becas para perfeccionar conocimientos, auxilios de
viajes a cualquier país, lotes en cementerios, entierros de primera,
incorporación de seres extraños a la familia, como las concubinas,
dentro de los servicios del seguro social. El Estado, cuyos costos de
personal son imparables, aumenta los impuestos, que los burócratas de
muy alto nivel devoran inmediatamente”.
                   
“La burocracia civil, militar, los expertos y los simples funcionarios,
sin título ni especialización, son cada día más costosos. Esa
implacable maquinaria se come los esfuerzos que podría realizar el
Estado, que apenas se puede mover bajo ese peso”, dice Lleras.
                   
“Empresaurios” y oligarquías hay en la izquierda, en el centro y en la
derecha. En todos los niveles económicos, políticos y sociales. Son
bribones de cuello y corbata con dinero robado y poder derivado.

martes, 25 de noviembre de 2008

Sobre “empresaurios”

Diario Expreso


The Wall Street Journal descubre que, en plena crisis, 15 ejecutivos de
grandes firmas financieras y constructoras de Wall Street cobraron,
cada uno, $100 millones (80 millones de euros) en compensaciones y
dividendos de acciones cuando se derrumbaban sus negocios y reventaba
la crisis en los mercados.


Los
presidentes de Lehman Brothers y Bear Stearns dirigían sus compañías
cuando estas caían en bancarrota, mientras codiciosos “inversionistas”
(que no son los directivos ni los capos) perdían en un año el 90% del
valor de sus acciones, diez billones de dólares, en la Bolsa de
Valores.



El gobierno de Estados Unidos, autor neo-keynesiano de la burbuja y de
la crisis, garantizó en marzo con $29.000 millones la liquidación de
Bear Stearns, pero al negar en septiembre igual garantía a Lehman
Brothers, causó pánico en los mercados financieros. La burbuja del
crédito reventó.



En la estampida del mercado, otros ejecutivos de alta jerarquía en las
industrias, dependientes del flujo financiero bursátil, se llevaron
fortunas gigantescas.



El ‘The Wall Street Journal’ examinó las declaraciones financieras de
120 compañías que cotizan en el mercado, en la banca, construcción de
casas, financiación de hipotecas, préstamos estudiantiles, corretaje de
bolsa y probó que los capos ejecutivos y los miembros de directorios se
embolsicaron más de $21.000 millones durante los últimos 5 años.



Entre 2003 y 2008, Charles R. Schwab, presidente de “Charles Schwab”,
recibió $816,6 millones en compensaciones en efectivo y ganancias de la
venta de acciones. Dwight Schar, de NVR, recibió $626,3 millones.



Ángelo R. Mozilo, ejecutivo principal de “Countrywide Bank”, quien
vendió a las estatales “Fannie Mae” y “Freddie Mac” las hipotecas
basura (subprime) de la población hispana y los “préstamos ninjas”
dados a los sin trabajo y sin respaldo, todo autorizado por el Estado y
en complicidad con funcionarios públicos, acrecentó su fortuna en
$470,7 millones, seguido muy de cerca por Robert I. Toll, de Toll
Brothers, que se engulló $427,8 millones.



Richard D. Fairban, presidente del banco “Capital One” se llevó $245,3
millones. Bruce Karatz, de KB Home 191,8 millones, y Richard S. Fuld,
de Lehman Brothers, $184,6 millones.



Y según CNN y la BBC, los CEOs (capos) de General Motors, Ford y
Chrysler, que representan el 10% del PIB de Estados Unidos, Rick
Wagoner, Robert Nardelli y Alan Mulally llegaron en sus jets privados,
para solicitar otro préstamo de $25.000 millones (cheque en blanco). Al
no aceptar vender sus jets para ahorrar dinero y salvar empleos
causaron ambiente negativo.



“Empresaurios”, mercantilistas, con enorme poder dentro del Estado
(para impedir la competencia), aupados por políticas públicas
neo-keynesianas y hasta por premios nobeles, ponen en riesgo 10
millones de empleos.

martes, 4 de noviembre de 2008

Sucres o huevos

Diario Expreso


Hugo Chávez, el mayor y más grande multimillonario gobernante en
América, que denosta al dólar y que afirma que sus reservas son,
precisamente, en cientos de miles de millones de dólares gringos,
propuso resucitar, cual Frankestein, al extinto sucre. ¿Cambiará Chávez
sus dólares (que le dan poder) por sucres o huevos (de Hugo y Evo) u
otras fantasías, que nada valen ni nadie conoce? ¿Y la gente común (el
pueblo asustado) que guarda sus dólares en el “Colchón Bank”?

Parece chiste, pero su plan es cruel y perverso. Aunque la gente (rica,
pobre, empleada, desempleada o jubilada) ya no es estúpida, como para
perder, otra vez, sus ahorros en aventuras monetarias.

Porque, pese a la gran crisis bursátil y financiera, la masiva
confianza del pueblo, de los ricos y los pobres, especuladores o no, es
en el oro, en el dólar y en bonos del Tesoro de los EE.UU.

En Estados Unidos, Europa, Asia, y donde se produce la hecatombe bursátil y financiera, el culpable es el Estado.

La banca central fija la tasa de interés, el tipo de cambio, el dinero
circulante, la tasa de crecimiento, la tasa de desocupación (con la
“gestión científica de las variables monetarias”) y el nivel de encajes
de los bancos comerciales.

La inflación, (gigantesco gasto público, emisiones de billetes sin
respaldo de producción, creación artificial de moneda), para comprar
armas y/o atender problemas sociales, las burbujas de seudorriqueza, el
capital financiero, la radicalización de la pobreza y la concentración
de dinero (como en Venezuela y otros exportadores de petróleo) resultan
de políticas públicas y estas falacias intelectuales:

1) Miguel de Montaigne (1533-1592), literato y filósofo francés, rico
heredero, nunca trabajó ni entendió la producción, en su dogma dice que
“la riqueza de los ricos es causada por la pobreza de los pobres”. Si
exporta obtiene una “balanza comercial favorable” a expensas del que
importa. Suma cero.

No comprendió los beneficios del comprador. Suma positiva. Que el
dinero, en sí, no es riqueza. Se desvaloriza. Sólo vio el lado
monetario del negocio, no el concepto de “inversión de riesgo”. Creía
que la riqueza es estática. Puro mercantilismo. Inspira a los
economistas y a la “teoría de la explotación” de Carlos Marx.

2) John Maynard Keynes. (1883-1946) gurú del “intervencionismo” y de
los “neokeynesianos” teóricos y librescos del FMI y el Banco Mundial,
contrarios al comercio libre. Propulsores de la deuda externa.

Ocultan sus fracasos acusando de “neoliberales” a los países exitosos.
En Estados Unidos, los mercantilistas neokeynesianos son liberales y en
Europa socialistas
3) Paul Samuelson. Gestor del intervencionismo de Keynes y Montaigne.
Propone apagar incendios con gasolina. Desde 1948 la economía se
estudia en libros de Samuelson. Su arrogancia “científica” refleja a
Luis XIV (“El Estado soy yo”).

martes, 28 de octubre de 2008

Entre la codicia y el miedo

Diario Expreso


Al poner contra la “lógica” del mercado, la tasa de interés en el 1%,
el Estado americano creó la burbuja inmobiliaria. El aumento del gasto
público, la emisión de billetes y la deuda pública descontrolada que
superó nueve mil millardos de dólares (inflación) ubican a los Bancos
Centrales, que fijan el precio del dinero, y a los gobiernos de Estados
Unidos, y Europa como autores de la debacle. Corrompieron al mercado
bursátil. Los que confiaron en “los controles” del Estado, inmersos en
especulación y codicia, sabían que la contingencia incierta de ganancia
o pérdida era su riesgo.



En las crisis financieras mexicana, brasileña, argentina, de EUA, rusa,
japonesa, ecuatoriana, etc. no hubo la “mano invisible” del mercado
sino la mano visible del Estado que gasta “sin control” y deforma el
crédito.



Quiebras bancarias, crisis cambiarias resultan del intervencionismo
estatal y la codicia de los que especulan. Políticos y funcionarios
públicos controlan al mercado. En los 80, más de mil bancos de ahorro y
préstamo (500 millardos de dólares) quebraron. Panamá no tiene Banco
Central. Está inmune.



En Ecuador, en los 70, el derroche petrolero del Gobierno engordó y
endeudó al Estado. Creó nuevos ricos y aumentó la pobreza popular. En
los 80 la demagogia de la “fuerza del cambio” con las emisiones
inorgánicas (inflación del gasto público, sin producción) destruyó el
poder del sucre. Eliminaron las “Aceptaciones bancarias, redescuentos,
“operaciones sui generis” que sostenían la producción y las
exportaciones obligando al endeudamiento en dólares. La “sucretización”
fue antieconómica.



La codicia, ingenuidad, intervencionismo estatal keynesiano en EE.UU. y
Europa derrumban los mercados. Caen el petróleo, el euro, comodities.
Colapsan todas las monedas, excepto el dólar, ahora revaluándose. La
economía, por baja de consumo, miedo e incertidumbre se afecta por la
caída del petróleo. El Gobierno, su brazo financiero (Banca Central) y
el intervencionismo económico causan recesión. Expanden el crédito para
financiar guerras y “beneficios sociales”.



Crédito sin ahorro previo destruye al mercado, devalúa el dinero y
encarece la vida. Pero ¿quién y cómo “controlar” al Estado y a su
gente? Es el “big government”.
Amerita volver al patrón oro para quitarle a políticos y vivarachos el
poder de “crear” riqueza con el gasto público.



Peter Schiff del Washington Post, quien predijo el caos en julio/ 2006
(le llamaron Míster Agorero) dice que “En esta crisis no es el mercado
el que ha fallado, sino los gobiernos. Así como un mercado normal se
rige por la ley de la oferta y la demanda, los mercados financiero e
inmobiliario se mueven por la tensión codicia-miedo”.



The Economist dijo que las crisis de Corea del Sur y Japón se dieron en
mercados altamente regulados. “Lo que se necesita no es más gobierno,
sino mejor gobierno”.

martes, 21 de octubre de 2008

La gran estafa

Diario Expreso


Dos “negocios” estatales, que cotizan en Bolsa, “Fannie Mae”, (Asociación Nacional Federal de Hipotecas, Roosevelt 1938) y “Freddie Mac”  (Corporación Federal de Hipotecas para Viviendas, 1970 después de Watergate), de manejo burocrático y político,  con Bancos Centrales europeos y privados extranjeros como accionistas, al impulsar y financiar  las hipotecas basura, son los que  quiebran al mercado bursátil y generan pánico y desconfianza.


Mueven 5 billones de dólares (US$5.000.000.000.000), la mitad del mercado hipotecario (súper regulado) de EE.UU., igual  al PIB de toda América Latina.


Controladas por la “Oficina de Control de Empresas Federales de la Vivienda”, minimizaron la tasa de interés.


La FED (Reserva Federal/Banco Central) autorizó a Freddie Mac y Fannie Mae a comprar, sin colateral,  hipotecas basura y bonos hipotecarios con facilidades y alta morosidad (subprime).


El Congreso y el Ministerio de “Housing and urban development”  forzaron a Fan y Fred a comprar hipotecas de familias pobres.


En 1977 el Congreso  con el “Community reinvestment act” obligó a los bancos comerciales  dar  créditos a personas de bajos ingresos en regiones  deprimidas.   


Los préstamos  “Ninja” (No income, no job, no assets),  de dudoso retorno, fueron exigidos por el Estado.


Parecía estrategia. Terminó en tragedia, no  por falta de regulación del mercado sino por exceso.  Abusan de “su soberanía estatal” evitando la competencia.


Es la perversa y corrupta teoría que habla de solidaridad, de equidad, de justicia, de valores, pero negocian en las sombras y los codiciosos lucran. Es demagogia.


Las “regulaciones” estatales y el proteccionismo mercantilista, contrarios a la libertad de empresa, benefician a  los “empresaurios” con subsidios y privilegios.


Poderosos líderes estatales  de EEUU,  América latina, Asia  y  Europa  imponen regulaciones y pervierten los mercados para “manejarlos”. Es puro mercantilismo,  aprendido de J.M. Keynes. En EE.UU., con la etiqueta de “liberal” y en Europa con la de “socialismo”.


Juegan a la lotería, con el número premiado en el bolsillo.


El poder y la riqueza del Estado privilegian a “Corporaciones”,  concentradas  en pocas manos  que, con Lobby, lo controlan.   Los  “de abajo”, lejos del poder,  no tienen lobistas, ni asesores informados.   


Fannie Mae y  Freddie Mac,  (rescatadas moribundas por su dueño, el propio Estado), Countrywide,  Lehman  Brothers, la aseguradora AIG, IndyMac  y 40 más son investigadas por el FBI por  fraude y anomalías contables. Ningún  ente  regulador del Estado  impidió la gran estafa.


Por ello, la “estatización” de insolventes empresas estatales es un contrasentido semántico, una mentira  ideológica, una farsa social y una falsedad económica.


Es fracaso estatal. No es falla del mercado.  Son las falacias del Estado de Bienestar. (Welfare State). Es Keynes,  que gobierna el mundo.

martes, 14 de octubre de 2008

El Countrywide Bank

Diario Expreso


El terremoto bursátil y financiero es causado por las “hipotecas
basura” (tóxicas), que surgen por la demagogia insensata y populista de
Bill Clinton, que siguió George W. Bush, al pretender satisfacer la
demanda de vivienda barata (igual que en Ecuador) para los “pobres”,
fijando, arbitrariamente y contra el mercado, la tasa de interés en el
1%.
                  
El gestor de la hipoteca basura es el
“Countrywide Bank” fundado el 14 de marzo de 1969 por Angelo Mozilo y
David Loeb. En los 80 las tasas de interés eran del 18%, que impedían
el negocio de las hipotecas.
                  
Cuando Clinton bajó las tasas de interés, Countrywide se convirtió en
el mayor prestamista hipotecario de millones de minorías e inmigrantes
hispanos para obtener casa propia con préstamo hipotecario, rápido y
sencillo (4 millones de clientes).
                  
Diversificaron con “marca propia” títulos con garantía hipotecaria para
vender y comprar a inversionistas y otros prestamistas, conservando los
“derechos de servicio”, para cobrar los préstamos. Se expandieron a
Europa.
                  
Agresivos por radio, TV y periódicos hispanos de Los Ángeles, Nueva
York, Miami, Bakesfield, Orlando, San Diego (“Facilitando Sueños”)
realizaron novelas y “reality shows” por Telemundo.
                  
En 2005, otorgó 477.000 préstamos para hispanos sin seguro social,
pobres, sin historial de crédito y múltiples trabajos, (difícil de
probar), poca o ninguna documentación que certifique ingresos o que el
valor era mayor de los límites aceptados por el gobierno. Pasó los
866.000 (32% del total). El precio de sus acciones subió de 2 a $12 en
menos de un año hasta $ 56. En 2007 cayó en picada y fue adquirido por
Bank of América por $ 4 dólares acción.
                  
Countrywide tiene demandas en Florida, Connecticut, Illinois, West
Virginia y California por violar leyes bancarias y de protección al
consumidor con publicidad engañosa para generar ganancias y vender
préstamos con pérdida. La fiscalía de Florida dice: “ Apuntaron a la
población con menos recursos financieros”. Connecticut, West Virginia e
Illinois acusan que: “alentaron a los consumidores a adquirir préstamos
que la compañía sabía no podían afrontar”.
                  
Y el fiscal de California: “Countrywide fue una factoría de producción
masiva de préstamos (deudas) sin considerar al prestamista.” Bajaron
estándares de aprobación y vendieron hipotecas que, bajo prácticas
tradicionales, no se podían pagar. El 41% de las hipotecas de alto
riesgo (subprime) de 2006 fueron compradas por hispanos.
                  
Los mercados donde vendieron hipotecas basura con poca o ninguna
documentación y que se están ejecutando son de alta concentración
hispana.
                  
El euro, el petróleo y los comodities se derrumban. En Ecuador y el
mundo, el dólar, los bonos del Tesoro de Estados Unidos y el oro
garantizan los ahorros. Pero la baja en el consumo y el gasto público
(inflación) afectarán a la economía.

lunes, 11 de agosto de 2008

El milagro chino

Diario Expreso


Ocho de la noche, día ocho, octavo mes, 2008, las Olimpiadas muestran
una economía de lujo. El ocho es, en China, un número mágico. Cuando
matriculé mi carro en Hong Kong (1988) me tocó la placa DV3688. Todos
me saludaban. Creí ser un personaje importante. Pero mi fantasía se
evaporó. Les agradaba el doble 8 de mi placa. Algunos chinos quisieron
comprármela. Aunque otros decían que ningún dinero cambiaría ese “golpe
de suerte”.
                   
China, que hace temblar al
mundo, debe su progreso y desarrollo humano al neoliberalismo. Lee Kwan
Yew (Li Cuan Yu), (1923), viejo comunista, de Singapur, cambió el
socialismo por la “economía de mercado”, convirtió a su país en el más
exitoso del mundo e influyó en Deng Xiaoping.
                   
Mi hijo Juan Antonio me tradujo una entrevista que “TIME Magazine”
(dic.5/2005) le hizo a Lee Kwan Yew “¿Quién es la persona que más lo ha
impresionado en su vida pública?: Deng Xiaoping, contestó. Lo conocí
cuando vino a Singapur en noviembre de 1978. Pequeño de estatura, pero
un gigante como líder. Hablamos largo. Trataba de convencerme. Hablaba
de Rusia. De cómo Vietnam era su Cuba en el Lejano Oriente. Por ende
peligroso para Singapur.
                   
Yo le instalé un escupidero, un Jarrón Ming y un cenicero enfrente. No
fumó ni usó el escupidero. Los mismos arreglos para la cena. Tampoco
los usó. En la cena él me dijo, “Debo felicitarlo, usted ha hecho un
buen trabajo”. Le dije, “Oh, ¿Cómo así?”.
Me dijo: “Vine a Singapur en 1920 cuando iba a Marsella” Era un lugar
asqueroso. Usted lo ha convertido en un lugar diferente”. Yo le dije
“Gracias.
                   
Lo que sea que hayamos hecho, ustedes pueden mejorarlo. Nosotros somos
descendientes de los “campesinos sin tierra” del sur de China. Ustedes
tienen los mandarines, los escritores, los pensadores y toda la gente
brillante. Ustedes pueden mejorarlo.” Me miró y no dijo nada. “En
noviembre 1992, durante su famosa gira por las provincias del sur, dijo
“Aprendan de Singapur” y “Háganlo mejor que ellos” Ahí pensé: oh, él
nunca olvidó lo que le había dicho.
                   
Pero lo que me impresionó (en 1978) fue que al siguiente día mientras
conversábamos en Singapur, yo le dije “Usted ha estado este tiempo
tratando de convencerme el porqué debemos luchar contra Rusia. Déjeme
decirle que mis vecinos quieren que sea su aliado para combatirlo a
usted que nos está creando problemas. Toda esta insurgencia comunista y
sus transmisiones radiales ellos las detestan”. Apretó sus ojos, me
miró detenidamente y preguntó: “¿Qué es lo que quiere que yo haga?” Y
le dije “Deje de hacerlo” Un hombre joven diciéndole a un viejo gris y
guerrillero: “Deje de hacerlo”. El dijo, “Déme tiempo”. Dieciocho meses
después él dejó de hacerlo.
                   
“Ese hombre encaraba la realidad. Estoy convencido que su visita a
Bangkok, Kuala Lumpur y Singapur, en ese viaje, en noviembre 1978, fue
un shock para él. Esperaba visitar tres ciudades del tercer mundo; él
vio tres ciudades del segundo mundo, mejores que Shanghái o Pekín.
                   
“Cuando la puerta de su avión se cerraba, me di la vuelta y le dije a
mis colaboradores: sus asesores están recibiendo una golpiza. Le han
dado los informes equivocados. Pocas semanas después, el Diario del
Pueblo cambió la línea. Que Singapur ya no es el perro de carreras de
los americanos. Que es una ciudad bonita, una ciudad de jardines,
limpia, con buenas viviendas públicas. Se cambió a la política de
“puertas abiertas”. Después de una larga vida como comunista, a los 74
años, persuadió a sus contemporáneos de “la gran marcha”, a ingresar a
la “economía de mercado”.

Y enterró el estatismo. Su éxito socioeconómico es neoliberal, pero con
socialismo totalitario en el poder. “No importa que el gato sea blanco
o negro, sino que cace ratones”, decía Deng.

martes, 22 de julio de 2008

Latrocinio versus desarrollo

Diario Expreso


Simón Bolívar, huérfano de padre desde los 7 años de edad y de madre a
los 9, pese a ser un heredero multimillonario, “pelucón”, exitoso
promotor de empresas, dueño de varias y enormes haciendas, propietario
de la más grande mina de Venezuela, diplomático, libertador, creador de
5 naciones y Padre de la Patria, fue despojado de sus bienes y
patrimonio familiar por sus “amigos”, con el respaldo del presidente
Páez, su antiguo subordinado.
                   
Víctima
de la inseguridad jurídica, de la picardía política y de la justicia
corrupta, igual que ahora, murió pobre, estafado, robado, extorsionado,
enfermo y abandonado el 17 de diciembre de 1830. Poeta, romántico,
guerrero. Fue un liberal, no socialista ni populista.
                   
Miembro conspicuo de la masonería, fue despojado de sus inmensas
riquezas que, entre otras, comprendían una hacienda de 178 kilómetros
(32 leguas) de circunferencia, las minas de cobre de Cocorote, las más
grandes del mundo, (Valle de Aroa, en Carabobo), con oro, platina,
plata, hierro, piedras preciosas, azufre, maderas, ocre, sales, pastos,
ríos navegables internos al mar, al valor presente en más de cinco
millones de euros. Indignado contra los usufructuarios del poder,
exclamó: “¡Qué escándalo. Si esto hacen conmigo, qué harán con los
otros!”. Razón tienes de quejarte de nuestras leyes y de nuestros
jueces”, le dijo a su hermana María Antonia. El temor a que el Gobierno
de “su” Venezuela le confisque sus bienes, junto con la iniquidad de
los jueces, lo estremecieron al punto de decirle al general Rafael
Urdaneta (6/dic/1829): “Estoy molesto. Me dicen que mis propiedades no
son legítimas”. “No veo delante de mí más que miseria, vejez y
mendicidad. Nunca he estado acostumbrado a estas calamidades”. Víctima
del latrocinio. (Acción propia de ladrones o de quien defrauda a
alguien gravemente), ni sus sueldos de Presidente le pagaron al
Libertador.
                   
Guayaquil está de fiesta por su fundación. Aunque en realidad, no fue
fundada el 25 de julio de 1537 por Francisco de Orellana sino el 15 de
agosto de 1534 por Diego de Almagro, delegado por Francisco Pizarro y
trasladada a orillas del río Babahoyo por Sebastián de Benalcázar, para
ser asentada entre octubre y noviembre de 1535, cerca del pueblo
indígena Guayaquile, que le dio su nombre, según investigaciones de
Miguel Aspiazu Carbo. El viernes se celebra, la fiesta española de
Santiago el apóstol. Fue reemplazada por el 9 de octubre y restablecida
en 1840 como fiesta patronal, según José Antonio Gómez. Es la más
poblada del Ecuador. Su capital económica, cultural, gastronómica y el
soporte político de mayor efecto electoral.
                   
Hace poco un familiar regresó, después de 17 años de ausencia. Había
oído y estaba informado de los cambios y adelantos en la
infraestructura. Pero su rostro estupefacto se desencajó al llegar a la
terminal portuaria José Joaquín de Olmedo. “¿Y esto, qué es?”. “No
puedo creerlo. Parece que estoy en otro país”. Y pese a la hora (23:30)
y el temor a los asaltos, tan publicitados, quiso que lo lleve a
conocer el nuevo Guayaquil.
                   
Recorrimos el norte. Las preciosas (según él) avenidas. Fascinado con
la terminal terrestre y la imponente estación Daule de la metrovía.
Cruzamos dos veces los túneles. Y raudo nos fuimos hasta el sur. Fue
una visita relámpago de norte a sur y este a oeste. Al día siguiente,
muy temprano iniciamos un paseo por los barrios, centros comerciales
(malls), malecones (del río Guayas y del estero Salado).
                   
Y me comentó algo que antes lo habíamos platicado: Es la única ciudad
que tiene dos malecones. Arrobado del orden, belleza, limpieza que se
ve y se siente en Guayaquil, me dijo “esto es desarrollo”. ¡Escribe.
Dile a Jaime Nebot que hace un gran trabajo!

martes, 3 de junio de 2008

Los derechos inalienables

Diario Expreso


Cuando era niño, leí con particular interés a Robinsón Crusoe y
“Viernes”, náufragos en una isla perdida. Un paraíso. Ambos podían
hacer y disponer lo que se les ocurriese. Todos los bienes básicos,
para sobrevivir, eran abundantes y gratuitos, de uso sin límite como el
aire que respiraban. Cada uno era dueño de lo suyo (su cuerpo y su
espacio). Eran su propiedad privada. No existía el conflicto social,
derivado de la presente o futura provisión de los bienes requeridos por
cada uno.
                   
Reflexión: Sólo cuando
adviene la “escasez” de alguno de los bienes demandados es que se
produce el “enfrentamiento”, entre los “amigos”. De la escasez, deriva
la negociación y, por tanto, la determinación del “precio”, tasados por
ambos en el “valor” que cada uno le da lo suyo para intercambiarlo
pacíficamente. Es decir, los “bienes escasos” se convierten en
“económicos”.
                   
Esto, en tanto en cuanto, “Viernes” sea un humano y no un gorila, un
caníbal y un monstruo. Ahí no habría negocio ni trato. Lo que no es un
problema técnico ni económico sino ético, es decir de sobrevivencia.
                   
Lo único “escaso”, que derivará en conflicto social, es el espacio que
pretendan ocupar. Ahí surgen, entonces, las primeras reglas de
“conducta social, ordenada” que sirven para precisar y determinar la
ubicación, en tiempo y espacio, de la propiedad privada, proclive a la
convivencia armónica en sociedad. La condición social es que se respete
el originario “derecho de propiedad” de cada cual. Lo contrario es “la
ley de la selva”. Si la propiedad es “común” o de todos, nadie puede
usarla por no haber el consentimiento común de cada individuo, que es
remplazado por el mito de mayoría-minoría.
Pues como decía Aristóteles: Un gobierno que «centra todo su poder en
los votos del pueblo no puede llamarse democracia, pues sus decretos no
pueden ser generales en cuanto a su extensión»
                   
Carlos Marx, (1818-1883) en el Manifiesto Comunista elogia lo realizado
por la burguesía capitalista, pero concluye que “la propiedad es un
robo”. E inicia, con suprema habilidad, su prédica para despertar
emociones como la envidia, la ira, la vergüenza, el rencor, disfrazadas
de esperanza y solidaridad para los que carecen de propiedad, según él,
producida por la burguesía con el “trabajo asalariado”.
                   
Thomas Hobbes, (1588-1679), estatista, que sostuvo que el hombre era
lobo del hombre, (homo hominis lupus), una bestia de presa, no obstante
postular por esto la necesidad del “Leviatán”, el monstruo, el Estado,
(que en el siglo XX es responsable de la muerte violenta de más de 170
millones de personas), fue quien acuñó la gigante y hermosa frase que
es el soporte de los derechos humanos y del derecho constitucional.
                   
“El hombre tiene ciertos derechos naturales a los cuales no puede
renunciar porque de ellos depende su supervivencia”. Son “los derechos
inalienables del hombre a su vida, su libertad y su propiedad”,
iniciando así lo que se conoce como la “sociedad civil”.
Porque esos “derechos inalienables”, derivados de un “contrato social”
con sus congéneres, aunque no con el Estado, permiten su supervivencia
dentro de ese monstruo que es el Leviatán-Estado. Su defensa debe ser
inclaudicable. No puede cederlos y por ellos debe luchar, sin desmayo.

¿Quién es dueño de un niño, cualquiera que fuese su edad? ¿Sus padres?
No. El dueño es el propio niño, aunque no sea “capaz” de ejercer su
derecho. Sus ojos, piernas, órganos y hasta su vida misma, ¿a quién le
pertenecen? pues sólo a él y a nadie más. El “derecho a la propiedad”
nace con él y, en el transcurso de su vida, su propiedad será de él y
de nadie más. Capaz de regalarlo, venderlo o enajenarlo. No es una
dádiva ni una concesión de sus congéneres ni del Estado.

martes, 29 de abril de 2008

Oferta y demanda

Publicado Originalmente en Diario Expreso


La oferta y la demanda son el mercado. No es un sitio, un local, una plaza o un mall. Es un proceso, propio de seres humanos. Imposible entre los animales, pues es una abstracción. Es social. No existe un mercado sin oferta ni sin demanda. Las acciones voluntarias de dos o más, que intercambian bienes e intereses, hace un mercado. Mercado o market, mercadotecnia o marketing generalmente confunden por el enfoque político o ideológico que dice que es un tirano. Que la “dictadura” del mercado nos explota. El mercantilismo contribuye a ello.

El “margen” de ventaja o desventaja que pretendemos conseguir respecto a un bien, si nos es “útil” es la “utilidad marginal”. Y, si además es “escaso”, es económico. Por naturaleza, experiencia y formación, cada cual hace “lo suyo”. Es la “división del trabajo”. Cuando terceros o el Gobierno quieren clasificarnos o situarnos y según sus criterios y visiones “fijan” los precios, los resultados son escasez, carestía, especulación, negocios malos, desempleo y pobreza.

La oferta y la demanda dependen de “la” valoración que cada cual le da a lo suyo. Nadie compra, vende o permuta para perder, sino para ganar-ganar (suma positiva). Lo contrario son los juegos de azar, las loterías, la suerte (suma cero, negativa) en la que solo uno o pocos ganan y los demás pierden. Mi dinero que entrego como comprador vale, para mí, menos que lo que adquiero. Y lo que vendo o entrego vale, para mí, menos que el dinero que recibo a cambio. Si como vendedor quiero precios altos, por competencia la pluralidad del mercado me tumba los precios. Y si como comprador quiero precios bajos, por competencia el mercado me sube los precios.

Por ello la oferta y la demanda, (como la ley de la gravedad) que nadie inventó, es una ley natural que funciona según las demandas y ofertas del bien apetecible. Y entre dos bienes, escojo el que más me beneficia. Y el bien que sacrifico por el que disfruto, es mi costo de oportunidad (beneficio sacrificado). Pero lo que le da carácter al “intercambio” es la posibilidad de competir. De ello se deriva la “competitividad” que nos induce a producir más, de mejor calidad y basados en reducir nuestros costos (productividad).

Para satisfacer sus necesidades (ilimitadas en su número y limitadas en su capacidad) todo humano es comprador o vendedor, sea como recolector, agricultor, productor, intermediario. Pero, por sobre todo, es consumidor. Aunque nacimos iguales por naturaleza, ella nos torna diferentes. La igualdad solo trasciende cuando hay “diversidad”, que proviene del temperamento, del carácter y de la personalidad. Es lo que nos identifica.

Entre gemelos y entre padres e hijos somos desiguales como desiguales son nuestras limitaciones y ventajas, necesidades, capacidades y talentos físicos, éticos e intelectuales para lograr nuestros propósitos, deseos e intereses y satisfacer nuestras necesidades. Nos comparamos (ventajas comparativas) y competimos con los demás para conseguir lo que queremos (ventajas competitivas).

Según las leyes de la naturaleza todos los humanos somos iguales. Solón, (638-559, a.C.), fundador de la democracia de Atenas y su mejor legislador basó sus leyes en el concepto de la “igualdad de todos ante la ley”. Pero no en la igualdad conseguida “por medio de la Ley”. Esto neutralizó al poder y a la discrecionalidad de las autoridades.
El uso, disfrute o consumo de un bien es diferente y su intercambio voluntario y libre da origen al Estado de Derecho y a la vida en sociedad. Lo contrario es guerra, imposición, dirigismo o “Ley de la selva”. El intercambio libre esto es, la oferta y la demanda, son la argamasa de la vida social civilizada y el respeto recíproco al derecho ajeno.